WeRunStgo2015: la apoteosis de mi felicidad

NWR2015_14Son las seis y mi despertador, tímido, suena.

Tomo un rico desayuno con calma… Busco mi tranquilidad en una taza de té negro aunque los retorcijones en mi estómago me hacen la tarea un poco difícil. Estoy nerviosa adentro, hoy será la primera versión de 21 km de Nike We Run. Este año Nike quiere hacer un llamado a todos los runners para desafiarse en la doble distancia (respeto al formato tradicional We Run) y sobre todo a las mujeres, para que tengamos la posibilidad de demostrar nuestra fuerza y velocidad.

Las categorías me favorecen: la mía es 29-33 años, tengo posibilidades de podio pero lo que más me importa es romper mi marca de medio maratón, bajar 1:34 min. Mi tensión se traduce finalmente en fracciones del miedo: miedo a no poder mantener mi ritmo, a sentirme mal, a perder la cabeza durante el camino… Miedo a defraudarme. La tensión se esconde sola y logo tranquilizarme entre una charla con amigos y un vigoroso calentamiento.

Hora 8 – estoy encajonada en tercera fila: una largada fluida y despejada es clave en este tipo de competencias, ahorras piernas y sobre todo tiempo. Ni escucho la cuenta regresiva: miro fijo más allá de la fila de largada… Escucho el silencio de mi cabeza.

Un conocido circuito de sube y baja nos impide agarrar ritmo constante: Vespucio, Santa María, Lo Curro… Las subidas a cabeza baja y las bajadas a zancadas devoradoras. Aprovecho de todo el impulso del cuerpo y finalmente llego al «falso plano» para poder empezar la verdadera carrera.

Hay una bici unos metros más allá, quien pedalea lleva puesta una polera con el número 3. La miro pero mi cerebro no elabora esa imagen de la manera correcta y sigo corriendo despreocupada. Un kilometro más allá veo que alguien de polera roja corre al lado de esa bici, y ese alguien es una mujer. Mis neuronas rubias hacen contacto y me doy cuenta que voy cuarta!!! Noooo!!! No quiero andar tan cerca de las punteras, me da mucha, demasiada ansiedad y más encima la chica de rojo tiene un paso solidísimo y yo todavía no me recupero del primer tramo.

Miro mi TomTom y el ritmo es bueno: 4,25min/km pero no me siento para nada cómoda, con la tercera a pocos metros adelante: hay quienes me gritan «vamos pillala!», otros «vas cuarta, dale!» y yo me dedico a responder que la carrera todavía no comienza, estamos recién en el km 5.

Encuentro a mi compañero de equipo Lucas y a Matias Yukich que deciden acompañarme en esta hazaña: me hacen sentir importante, callados a mi lado, marcando mi mismo paso como dos guardias juradas. Estamos camino al muro y mis piernas tienen ganas de correr: engrano la marcha y me posiciono al lado de la famosa bici. La segunda ni se ve a lo lejos: mi objetivo será mantenerme sólida esperando la larga bajada de vuelta. Nadie me alcanzará, esa es mi promesa.

Muchísimos mensajes de aliento me alcanzan mientras sigo entera y sólida en mi paso. La energía de los curiosos y conocidos me llena las venas. El corazón parece abandonarme unas cuantas veces pero la vuelta a la bajada me devuelve el aliento y la fresca sombra perfumada de las calles me revitalizan: una pareja nos observa divertida pasar, los envidio (están sentados en el pasto). Me sentaría ahora mismo por una siesta. La última subida antes del retorno a la Lo Curro me chupa las piernas: me pego unos «cachetazos» a los muslos y funciona!!! Las piernas arden, las siento, no se están durmiendo. Desde la rotonda el camino es familiar – Empujo lo más que puedo, me siento como una locomotora botando humo; no puedo soltar el ritmo, me fijo en quienes pueda pasar y le doy con todo.

«Dale Pao, mira que ya se ve la meta» – Es un cúmulo de sonido y colores para mis ojos que arden del sudor y del calor – In-in – ooout es mi respiración que me salva del mareo, que me mantiene en pie hasta la meta, la soñé durante 21km… Levanto las manos al cielo y mi pecho rompe la cinta de llegada. Los miedos se transformaron en emoción, pura, densa. Mi sonrisa no tiene bastante espacio entre las mejillas. Me duele la cara de la felicidad.

Muchas gracias a #skecherperformancecl y #tomtomChile, por creer en mis posibilidades y entregarme confianza cada día. Felicitaciones a todas mis compañeras de Santiago Runners: clasificamos como equipo mujeres más rápidas!

Paola Castelvecchio

 Resultados Nike We Run Stgo 2015

 Galería de fotos Nike We Run Stgo 2015 | Album 1

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