Un ciclista me condicionó la carrera

El 2013 di el gran paso al correr mi primer maratón, el cual disfruté en cada momento y finalicé con un tiempo de 3:58:51.

Este año quise vivir nuevamente la experiencia de los 42K y comencé a entrenar la primera semana de diciembre, no tenía planificado en cuanto tiempo terminarlo.

Hasta dos días antes del maratón no tenía la ansiedad del año anterior, ese día viernes en la mañana cuando preparaba mi alimentación para los días que quedaban, decidí correr a un ritmo de 5 min/km.

Y llegó el día… Que para mí comenzó a las 05:30 am, ducha con agua caliente, desayuno planificado y me fui a la alameda bien abrigado (estaba muy frío); realicé el calentamiento previo, estiramientos y me desabrigué quedando en condiciones de correr, me encajoné a las 07:50 hrs; en el lugar sigo estirando y saltando suavemente para no enfriarme, preparo mi reloj para verificar tiempo, ritmo, distancia, etc. Se da la largada y todos felices!

Foto cortesía de TrailChile
Foto cortesía de TrailChile

Esta vez no pasé al mítico baño al que pasan solo hombres (jajaja) a un costado del parque O’Higgins, llegando al primer punto de hidratación solo un sorbo de isotónico, mi ritmo espectacular, oscilaba entre los 4:55 y 5:05 min/km.; al pasar por Av. Matta ya el grupo iba más disuelto, llegando al Estadio Nacional iba feliz, disfrutando de la corrida y de la gente que nos apoyaban y llegando al km 21 me dije lo mismo que dicen todos: “me queda la mitad”, vi mi reloj para comprobar el ritmo y me percaté que el rodado era perfecto; créanme que ni ganas me daban de terminar.

Hasta que llega la mala suerte, en el km 30 un Sr. Ciclista muy imprudente se me cruzó en la pista, a lo cual realicé un movimiento brusco para no golpearme contra él; y a raíz de esto me torcí el pie izquierdo y sentí un leve tirón en el tobillo, no le tomé importancia, porque podía correr y no sentía dolor; a medida que continuaba trotando apareció un malestar en el tobillo (km 31) y dije “ya está, me provoqué un esguince, a la cresta mi objetivo, seguiré corriendo y voy a terminar como sea”. Obligadamente bajé el ritmo.

En el km 32 ya cojeaba, pero a ratos olvidaba el dolor y cuando me acordaba “puta madre” que dolía; pensaba en cualquier cosa, menos en el ciclista y en ese fatídico momento. Fue tanto la distracción por un buen trayecto, que hasta casi me atropellan en Av. Andrés Bello con Pedro de Valdivia, el banderillero no lo vi; y los carabineros que estaban ahí, estaban conversando con automovilistas que reclamaban; en ese instante una mujer quiso cruzar, pero los corredores que iban en ese momento le gritaron y se paró frente a mi, le grité un par de cosas y seguí corriendo. En el km 39 ya no podía más, cojeaba y cojeaba, pero trataba de llevar mi mente a otro lado y desde el km 40 (Plaza Baquedano) era un túnel de gente alentándonos con carteles y gritos “vamos que no queda nada”, leí un cartel que decía “Corre weon Corre”, el cual me dio mucha risa.

En la Alameda, frente al cerro Santa Lucía olvidé todo el dolor, me dediqué a escuchar a la gente y pensé en la llegada, comencé a aumentar el ritmo rotundamente y a unos 200 metros antes de la meta, rematé con toda la energía que me quedaba (pasé a muchos) y levanté los brazos para cruzar la meta muy feliz!!!, con un tiempo oficial (chip) de 3:51:36.

Recibí mi medalla de finalista y paso a la zona de servicios, un par de fotos para el recuerdo y me llega el dolor, me fui a la carpa de atención médica a un costado de la meta, un poco de hielo y para la casa.

A pesar de haber corrido casi 12 km. lesionado bajé el tiempo respecto al año anterior, no el que esperaba, pero de igual forma lo logré. Sé que fue una irresponsabilidad de mi parte el seguir corriendo, pero el amor por llegar fue más fuerte.

Hay algo que me hizo poderoso para finalizar, fue el haber corrido con el “Alma y el Corazón”. 

Luis Fuentealba

Arriba

Solo Running

Portal de running hecho por corredores para corredores | Porque correr nos gusta, porque nos demuestra que nada es imposible, porque nos define! | El correr es la excusa para conversar.

You May Also Like

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.