Ultra Paine; Maratón y Calafates

El Calafate siempre me encantó, y me encanta debo decirlo, sin embargo, esta versión de Ultra Paine, creo que tomó venganza, las rutas de esta versión hubo mucho de esta especie “acariciando” las piernas a cada paso. Se viene mi primer maratón de montaña (D+1500) y me preparo para disfrutarla.

El inicio

Conversando en la medía hora previa con Francisco Mendez hablamos de la temperatura ideal para un Maratón y acá el clima está preciso para ello, sin embargo, debemos comenzar con el cortaviento pues el viento Patagonico nos dice que demoramos un poco más de lo normal para entrar en calor. La señal es buena y hago in live para mostrar a unos entusiastas triatletas de Iquique, otros que luchaban con abrir unos bastones que evidentemente no habían sido utilizados desde la pre-pandemia al parecer.

La ruta está pensada para correr, son unos 25 kilómetros “planos” para el trailrunning, mucho repecho, subidas y bajadas que van sumando desnivel y pidiendo lo mejor de todos los músculos…

La estrategia, sufrir…

Hasta último momento pensé donde cargaría con todo el material obligatorio y recomendado, solo a unos 20 minutos de largar me decidí a ocupar solo un banano y optimizar los bolsillos de mi short; Geles y celular en este último, botiquín, lentes, agua, en el banano. La chaqueta impermeable puesta y luego agarrada al banano cuando ya no era necesaria. Prescindí de bastones o de más recipientes de agua, con mi botella flash de 500cc sería suficiente.

Volviendo a la carrera 5 primeros kilómetros en promedio a 5min/km, se daba para eso, un par de pasos de cerca que cortaban el ritmo, pero en general, se fluía el correr, veo los primeros que se alejan hasta perderlos, literal, se perdieron un par de kilómetros, Mendez y el resto de los lideres me pasan justo en el puesto Cruce Bahia el Bote, se viene la primera gran subida del tramo “plano”, acá quienes iban sub 5/km, tienen su primera muralla, veo a un par de corredores caminar, si lo haces acá, se te viene una carrera muy larga! 

En los primeros 21km, solo 8 de esos kilómetros los hice sobre los 6m/km, me sigo sintiendo muy bien. Antes en el PAS Las Dudas, comienzan a aparecer los corredores rezagados del 35km, hay fila para cargar el agua, me tomo un vaso de Coca-Cola y prefiero seguir, recordé que tenemos un cruce de río más adelante, ahí cargaré. Mis gemelos comienzan a darme avisos que no la tendrá fácil la segunda parte.

Los gemelos

No soy bueno para correr constante y esta ruta me obligaba a hacerlo, loops de subidas y bajadas, en los senderos mucho de zigzag corto y dribling diría un futbolista, cosas que en zona central no hacemos, estamos acostumbrados a senderos más planos y limpios, sin muchos objetos que evitar a cada paso. En resumen, estos me empezaron a avisar que no estaban dispuestos a llevar el mismo ritmo de la primera parte, venía “tocado” y pensé que como llegábamos a Mirador Grey esa subida podría hacerla caminando y evitaba que estos colapsan, solo correría en los planos y bajadas suavemente.

Se logra el objetivo y sin embargo, cada tanto debía pegarle unas palmadas para activarlos y no se contrajeran. En este juego veo que mis rodillas y justo debajo “sangran”, son los rasguños de Chaquetas y Calafates, son sus espinas en la ruta que si bien se aminoró a punta de machetes, hubo senderos que eran una tortura para las piernas. El agua fría de los cruces las calmaba.

Final

Desde Mirador Grey quedan solo unos 14km y es precisamente acá donde me encuentro con Rosalía, la Seleccionada Nacional de Trail del Perú que estuvo trabajando de voluntaria en Patagonian International Marathon y que hoy compartiremos ruta y distancia, se le ve cómoda, le comento que me sorprende que recién me alcance. En los kilómetros siguientes la tuve en vista en las subidas hasta que la perdí en los últimos 4km de bajada. ¡Fue la primera mujer en cruzar la meta en los 42km!

Precisamente cuando comienza la bajada y se ve el valle de Villa Rio Serrano me encuentro con Quintanilla (Corredor Promedio), me toma unas fotos y solo para una mejor captura me pego un salto innecesario y paf uno de mis gemelos se contrae, logro que en la bajada no moleste nada…aunque en el plano, los últimos 300 metros, colapsan ambos y debo ser asistido por alguien para relajarlos, luego de un minuto en eso puedo seguir taloneando exagerado para terminar con algo de dignidad. 

PD. Estoy muy agradecido de quien me ayudo a resolver ese pequeño inconveniente en la última “recta”.

Fotografias:

Producción Ultra Paine

Corredor Promedio

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