«Guardaparques» boicotean el UMA

1.90 mts, bonachón, torso abundante -un nutricionista diría que le restan años a su vida esa situación-; «Estamos felices de tenerlos acá… seguridad… confiar…» un conjunto de palabras que hasta escribir esta crónica me suenan en la cabeza, está delante de más de 400 personas dándonos la bienvenida y alentándonos a disfrutar nuestra carrera y de su casa, es Pablo Perello, el jefe de «guardaparques» del Aconcagua. El corredor de cerro está lleno de, podríamos decirle, rituales, más aún en esta carrera con accesorios adicionales como el uso del casco, bastones, entre otros, la largada a las 07:30 am es precisa, 5 minutos antes nos hacen una breve charla técnica contándonos de las condiciones climáticas arriba y de que el puente (única vía de acceso al Aconcagua sin tener que cruzar el río directamente) estaba tomado por funcionarios del Parque Provincial, es decir, «guardaparques», la organización del Ultra Maratón Aconcagua señala que como plan b, cruzaremos el río por una zona poco profunda y nos señalan que no interactuemos con los piqueteros, cosa que suena fácil pues la zona donde se encuentra el puente es lo suficientemente ancha para bordear el ingreso al puente y dirigirse directamente a la zona de cruce de río donde se encuentra personal de producción ayudándonos a cruzar. 8 kilometros de carrera y me encuentro con un vehículo policial mirando como a unos 50 metros en línea recta un grupo de piqueteros bloqueaba la única huella para el ingreso de los corredores al río. Es decir, ya no era tan fácil bordearlos en su toma del puente, sino, que no contentos con ellos se adelantan y directamente pretenden bloquear a los corredores. Me parece muy hostil bloquear el puente para la realización natural del evento que contaba con todos los permisos para su realización, pero bueno, las demandas de los trabajadores deben ser escuchadas me digo, pero me parece ya agresivo, ir en búsqueda del choque con los corredores, en este momento los «guardaparques» cruzan el limite entre proteger el parque y desproteger a las personas. Junto a otros corredores bordeamos por el borde del cerro a este primer piquete, no todos lo hicieron y llegaron directo al grupo de piqueteros, sin duda se vivieron situaciones muy tensas a vista de la policía, que en aparente desgano (¿complicidad?) no despejaron la vía para que los corredores siguieran la ruta natural de carrera.

En este momento comienza una carrera extraña, quienes siguieron luego de cruzar el río y estar mojados hasta las rodillas comienzan a darse ánimo, las frases del tipo «vinimos a correr, sigamos» se daban una y otra vez, ya sabíamos que no estábamos compitiendo contra el reloj, ni los piqueteros, sino que por nosotros, cada uno sabrá cuánto le costó llegar hasta allá, hasta el techo de América, si sabemos que dependiendo de la distancia queremos llegar y conocer Confluencia o Plaza Francia, lugares de retorno del 25k o 50k, respectivamente. El viento era considerable, inclinados hacia adelante avanzábamos con dificultad y en Confluencia nos comentan oficialmente la situación, ingresamos a una carpa que funciona como puesto de abastecimiento con todo lo necesario para seguir, se encuentran médicos midiendo la saturación de oxigeno en la sangre, a mí me resulta en el segundo intento, mis manos que en ese momento iban sin guantes están demasiado congeladas para que el aparato que va en el dedo recolecte información. Converso con los chicos de la organización y de Aymara, me dicen que quienes deseen seguir pueden hacerlo, veo que varios en ese momento siguen hacia Plaza Francia, el clima se comienza a poner más duro en el lugar y por momento desaparece en nubes lo que debería de verse de la pared sur del Aconcagua.

Decido retornar e ir captando el ánimo de los corredores que están subiendo, varios quedan en la ruta de los 50k y veo a muchos más de los 25k, todos focalizados en sus kilómetros, la logística de la carrera está todavía donde debe estar (señaléticas, abastecimientos, controles), es una situación extraña, la carrera terminó hace rato, todas las personas con las que me crucé al retorno los movía el espíritu deportivo, eso que te mueve a la base, no por una medalla, no por un premio en efectivo, sino que por el deseo natural de practicar lo que te gusta y hacer turismo running, los piqueteros no impedirían ni bloquearían lo que todos los corredores llevamos dentro, el deseo de conocer lugares corriendo.

Ya a la altura del puente que había cruzado bordeándolo por el río veo que está habilitado, un par de personas están sentadas alrededor, pero el paso esta habilitado para el corredor, veo gente que en apariencia es «guardaparques» me dan desconfianza, apuro el paso, ya en Horcones me señalan que llegué hasta la meta, lo hago, el reloj sigue prendido, el arco sigue inflado luchando contra el viento que se lo quiere llevar, la organización recibe a cada corredor, le entrega su medalla de finisher y luego nos da una explicación uno por uno respecto a lo sucedido, unos más serenos que otros.

En resumen, escuchando a los locales señalan que esto de los piqueteros es muy argentino, personalmente es primera vez que vivo una situación así, y llevo años corriendo, tal vez el error de la organización fue creer en el Director de Recursos Naturales Renovables del Gobierno de Mendoza (Daniel Gómez)?, la organización debería ademas de tener expertiz en todas las variables atingentes a un evento como este, a un experto en negociación con piqueteros? Deberá ser un nuevo rubro? Personalmente creo que los «guardaparques» nos utilizaron, un muy mal negocio hicieron, pusieron al Parque Provincial Aconcagua como un lugar inseguro, no recomendaré ir a este parque, no sin ver que se tomarán medidas para que no vuelva a suceder, pudieron aprovechar de tener en sus manos el ultra maratón más atractivo del cono sur, pusieron en riesgo a los competidores, organización, turismo, etc, ¿todo por jugarretas políticas?

PD: En todo este texto «guardaparques» esta deliberadamente en comillas, la definición que uno puede encontrar en línea de esta labor es: «la persona implicada en la protección práctica y preservación de todos los aspectos de áreas silvestres, sitios históricos y culturales. Los guardaparques proporcionan las oportunidades recreativas e interpretación de sitios, a la vez de proporcionar eslabones entre las comunidades locales, las áreas protegidas y la administración del área». ¿Es necesario explicar por que están en comillas? 

arrow03 Galería de fotos Ultra Maratón Aconcagua.

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