Covid 19, Ejercicio y Responsabilidad

El covid 19 es una enfermedad nueva, recién estamos conociendo sus síntomas y las causas de su letalidad, pero aún no conocemos sus secuelas.

El virus SARSCov-2

Es una cadena de ácido nucleico (similar al ADN) que hace posible su replicación en una célula viva. Por lo tanto, el virus no puede desplazarse o es incapaz de infectar a alguien o algo mientras no sea trasladado. Es capaz de soportar vivir fuera de los organismos por varias horas o incluso hay reportes de algunas superficies que podrían mantener el virus vivo por día.

Una vez alojado en la nariz, comienza a replicarse y a extenderse por el organismo donde las células tengan en mismo receptor como en los alvéolos pulmonares. Estos son el final del sistema respiratorio y es el lugar donde se realiza el intercambio de oxígeno desde el aire que respiramos.

Al alojarse en las delgadas células del alveolo comienzan los problemas graves en donde provoca una reacción inmune que puede llegar a afectar la correcta oxigenación del cuerpo. Es por lo que ocurre la sensación de falta de aire que se da en los casos más graves. La situación puede verse cada vez más complicada llevando a necesitar altas concentraciones de oxígeno e incluso asistencia en la ventilación. Esto es lo más conocido, pero solo en un 5% de los casos se llega a eso. Debido a lo contagioso del virus y la limitada capacidad del sistema de salud ese porcentaje pequeño puede sobrepasar la existencia de camas para la atención que puede llegar a 2 semanas de ventilación mecánica. La situación es complicada.

El problema

Eso es la información más dramática y conocida, pero a medida que van avanzando los meses de infección en otros países se está visualizando otros daños que provoca el virus y que pueden ser igual de mortales.

Una de las consecuencias más graves y desconcertantes del COVID 19 es la capacidad que tiene la enfermedad de aumentar la coagulación de la sangre provocando la aparición de trombos (coágulos) en el organismo. Esto salió a la luz de manera evidente cuando en Italia revelaron resultados de autopsias a fallecidos por covid 19, encontrando múltiples trombos a nivel del pulmón relacionándolos de manera directa con la causa de muerte. Los trombos viajan a través de los vasos sanguíneos desde el lugar donde se forman, generalmente las venas de las piernas, para ir a parar a dos lugares principalmente: los pulmones y el cerebro. Donde en algún momento se atascan limitando el paso de la sangre. Los pulmones sufren de tromboembolismo pulmonar en donde no permiten que exista intercambio gaseoso y llevando a falla del sistema ventilatorio de manera muy rápida si son muchos o afectan a gran parte del pulmón.

A nivel cerebral, los trombos provocan accidentes cerebro vasculares (derrame cerebral) que se instalan muy rápidamente afectando la motricidad y en algunos casos zonas del lenguaje. Muchas veces el daño provocado a nivel cerebral es irreversible. Estas dos patologías se dan no solo en gente con factores de riesgo, si no en gente joven, sana y lo que es más riesgoso, en personas con síntomas de covid 19 leves o incluso asintomáticas.

¿Hago ejercicio?

Dentro de este panorama, el ejercicio puede aportar mucho. Ya que dosis moderadas de ejercicio son capaces de estimular el sistema inmune y de bajar los niveles de inflamación. La práctica regular de ejercicio tiene efectos beneficiosos en la regulación de la presión arterial y en la composición corporal, dos situaciones que se han relacionado con mayor mortalidad por coronavirus. Por lo tanto, es bueno seguir la rutina de ejercicios, pero disminuir la intensidad y controlar el volumen para no provocar el efecto contrario de deteriorar la inmunidad y aumentar la inflamación. Esta recomendación es muy inespecífica y puede ser interpretada de manera individual. Aterrizando la dosificación, esta no debe provocar dolor muscular post ejercicio y mantenerse por debajo del umbral de lactato o en su símil ser un ejercicio que permita hablar.

Si bien el ejercicio es una necesidad emocional para todos nosotros es importante mantener las prioridades frente a la emergencia, lo más importante es mantenerse sano y seguro, no mejorar el rendimiento, ni tomar ventajas. Es importante recalcar que el ejercicio NO DISMUYE la probabilidad de infección del virus, pero si puede atenuar la severidad de los síntomas, el requerimiento de atención de urgencia y bajar la letalidad del virus.

¿Si tengo sintomas?

Si tienes síntomas de infección por Covid-19 o tienes antecedentes de contacto con personas infectadas debes DEJAR DE HACER EJERCICIO FÏSICO por al menos dos semanas después de que los síntomas cesen, ya que los efectos positivos del ejercicio pueden provocar aumento en los riesgos de infarto cerebral, al corazón y trombosis venosa. La asociación americana del corazón (AHA) es muy clara en esta recomendación en pacientes deportistas con sospecha o con infección confirmada.

Entonces el llamado es para dejar el egoísmo de lado, pensar en que somos todos una comunidad y estamos conectados, es por lo que el virus se propaga tanto. Es momento de tomar una pausa en nuestra rutina de deportistas y analizar nuestras prácticas en favor de los demás. Necesitamos dejar atrás nuestra percepción de invencibilidad, esa que nos permite lograr grandes desafíos, para darnos un baño de vulnerabilidad frente a la naturaleza que busca retomar el equilibrio.

Cuídense ustedes, cada uno y estarán cuidando a los demás.

Edgardo Opazo Diaz

Triatleta, Papá, Kinesiólogo, Magíster en Fisiología, Profesor Asistente de la Universidad de Chile

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