X Running Viñas: Volando por Chocalán

castel4Llegamos al X Running Viñas de Chile. Nuestras miradas observan, dudosas, las olas verdes que los cerros de la Viña Chocalán dibujan en el cielo gris. Hay caminos que trepan como enredadera, esperamos de corazón que la carrera no pase por ahí. Me imagino un cross de dulces lomas, perdida entre el olor acídulo de la uva y entre las nieblas de invierno. En realidad me esperan subidas interminables, abanicos de arbustos verdes y senderos cuidados por los recelos de paltos casi maduros. A 1 minuto de la largada decido de sacarme la primera capa, la adrenalina no me hace sentir el frío… Estamos.
Largamos rápidos, fieros, contra la niebla de los hilares de la viña, contra la pendiente del camino que, con su color mostaza, corta las laderas de estos húmedos cerros.
Somos muchos Santiagos Runners hoy, y yo decido de pegarme a un grupito de compañeros hasta que me den las piernas, sé que la última parte tendrá un desnivel acentuado por lo tanto quiero aprovechar de correr bien aquí. Como una fría serpiente, la ruta nos lleva cerro adentro, donde los hilares dejan el paso a frondosos paltos y donde el aire helado nos pinta las mejillas.
Mala suerte la mía, me encuentro corriendo al lado de nuestro Profe, Omar Aguilar – que decide acompañarme durante la carrera-.
Nota: que Omar Aguilar sea tu liebre significa correr codo a codo con tu conciencia, imposible ni siquiera pensar de bajar el ritmo, lo tomaré como un desafío…si tanto me jacto de que el XC es mi disciplina favorita, entonces lo disfrutaré a fondo, hasta el mareo.
Castel3A lo lejos veo las punteras, a mitad de camino mi objetivo: la tercera. Corre rápido y sólido, trataremos alcanzarla marcando un ritmo levemente más rápido que el suyo.
Bota! Bota Fuerte! Estira el paso! Suelta los Hombros!’ Uffffff y Ahhhh …Debo sonar como una parturiente.. así es como logro mantener un paso absurdamente rápido para mi: la alcanzamos, estamos a un par de metros de sus talones. Un pequeño contratiempo en la hidratación quiebra el momento perfecto y mis piernas se cortan frente a la primera verdadera subida. Cabeza baja, pasos cortos y Omar que me incita: ya no pienso en lo que estoy haciendo, mis piernas siguen solas, mis ojos estudian la belleza que me rodea: un valle esmeralda, frondoso y silencioso, geometrías de tierras húmedas…y paltos. El profe no resiste y se lanza sobre una planta mientras yo sigo con mi pelea invisible.
Largo y empinado, el camino no perdona, pierdo todo tipo de ventaja ganada y mi objetivo es no caer frente a la tentación de caminar: esos cómodos y degenerantes pasos lentos me llaman; ¿Qué pasa si paro? Pienso hasta en correr hacia atrás, mis isquiotibiales empujan, queman, duelen. Paro. Omar no se la cree, ni yo. Pero paro.
Vendo mi pseudo-descanso por una caminata rápida con manos a la rodilla y vuelvo a mi batalla. ‘Todo lo que sube, tendrá que bajar’ me grita el profe, mi frente emperlada de sudor mira el piso, pierdo noción de cuantos km llevamos hasta que, como el sol después de la tempestad, aparece la primera bajada.
Somos piedras rodando, somos niños jugando en el campo: corremos rápidos cerro abajo saltando los restos de la poda de paltos, evitando piedras y surcos. Esto es correr, esto es gozar. Mis ojos bien abiertos atentísimCastel2os a lo que estamos pisando, los brazos flotan en el aire, los pies son lastres que me anclan seguros a cada paso. Adoro todo esto. Volvemos a nuestras raíces de cazadores, estamos persiguiendo nuestra presa, siguiendo su huella en el cerro.
Pienso en estos paisajes pintados y reflexiono sobre el concepto de belleza: la verdadera Belleza es un sentimiento, que despierta nuestra percepción, la naturaleza el estímulo y nuestros sentidos son el receptor. Guardo estas sensaciones como un precioso tesoro en mi mente, en mis venas.
Rápidamente termina la bajada, y con ella la carrera. El tiempo se hace corto si no lo cuentas. Nos vamos a la casa con un 4to lugar y 3 paltas.
Elegí para este cross las Skechers GoMebSpeed3, unas plumas con una suela bastante rígida que permite dar una pisada segura en terreno irregular de dificultad medio-baja. Excelente zapatilla para pista también. Unas gracias enormes a la Viña Chocalán por abrir sus caminos a decenas de runners curiosos mostrándonos sus mejores caras y, obviamente, abriéndonos las puertas de la cantina. Grande Santiago Runners que tiñó de amarillo el podio de los 7 y12km.

Paola Castelvecchio

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