Vence la flojera en invierno

Una vez que llega el horario de invierno cumplir con tu rutina de ejercicios se vuelve todo un desafío. No sólo se oscurece más temprano, si no también hace frío, e incluso si planeas sudar dentro del gimnasio, también tienes que salir para llegar allí. Pero mantenerse activo durante el invierno no sólo puede ayudarte a mantener tu peso.

La investigación publicada en The American Journal of Psychiatry encontró que tan solo una hora de ejercicio por semana también puede ayudar a combatir la depresión y el trastorno afectivo estacional durante estos días más fríos y más oscuros.

Aun así, sentirse motivado para hacerlo puede ser un obstáculo. Usa estas estrategias y consejos respaldados por el instructor Charlee Atkins, CSCS, fundador de Le Sweat (comunidad norteamericana de fitness y lifestyle) y que nos compartió Fitbit.

Programa tus ejercicios

Al igual que en la preparación de comidas, Atkins dice que una de las maneras más fáciles de asegurarse de mantenerse en el camino durante el invierno es sentarse el domingo por la noche y marcar los días en los que vas a hacer ejercicio. Al escribirlos, eliminas el factor “quizás” y los conviertes en definitivos. Incluso puedes ir un paso más allá y escribir exactamente cuáles ejercicios quieres hacer, esto puede ayudarte a ahorrar tu tiempo. “Una sesión de gimnasio no tiene que ser de una hora”, explica Atkins.

Regístrate para un desafío

Se responsable al participar en un desafío semanal en tu gimnasio. Al tener un objetivo diario o de siete días, estarás más motivado a mantenerte en el camino. Además, si puedes ver a tus amigos y familiares ponerle empeño, es menos probable que te vaya mal.

Usa Post-its

Usa emociones pasadas, buenas o malas, para inspirar acciones futuras. “Ya sea que estés inspirado en lo alto de un corredor o molesto por haber perdido un entrenamiento, expulsa tu energía en un Post-It y úsalo para ponerte en marcha”, propone Atkins. Deja Post-Its en tu espejo para motivarte y recordarte cómo te sentiste cada vez que te fue muy bien en un entrenamiento o te saltaste uno y se sintió fatal.

Solo ve

Llegar ahí es la parte más difícil, dice Atkins. Habrá algunos días en los que simplemente no tienes ganas de ir al gimnasio o a correr. Hazlo de todas maneras, incluso si tienes que modificar tus planes originales. No solo te sentirás mejor una vez que termine tu entrenamiento, sino que, al mantenerte en el rumbo de tu rutina, es menos probable que te retires en tus futuras sesiones de ejercicio.

468 ad

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.