Triatlón Rapa Nui 2016

Finalmente los astros se alinearon y todo confabuló para que fuese en Isla de Pascua el retardado debut en triatlón. El Triatlón Rapa Nui forma parte de tres días de acción y magia intensa en el Trofeo Rapa Nui de Olimpo Producciones.

La salida para ambas distancias, sprint y medio ironman, estaba agendada para el viernes 3 de junio a las 9:30 desde la hermosa playa de Anakena. El jueves 2, mismo día de arribo a Rapa Nui, estaba en Hanga Roa arrendando una MTB para que me acompañase en el triatlón y en el MTB del día sábado. Sí, está claro que debutar en una bici de MTB no es la mejor idea, y menos aún si el debut será en la distancia medio ironman, pero en fin, nos adaptamos a las circunstancias sabiendo, además, que la idea es disfrutar, conocer la isla y empaparse de la magia del entorno, así que manos a la obra.

El viernes en la mañana debía pedalear unos 5 kms hasta el hotel donde se hospedaba Jose Luis, compañero que me llevaría en su camioneta a Anakena. En esos míseros minutos unas nubes locas se despacharon con un tremendo aguacero tropical que hizo que llegase completamente empapado. Como no podía ser de otra forma, apenas llegué al hotel de mi amigo la lluvia se detuvo, aunque las nubes seguían amenazando y preocupaban por el estado de la ruta principalmente en la etapa de la bici. Pero la isla es especial, y si está lloviendo en un extremo en el otro puede haber perfectamente sol. De hecho a medida que íbamos avanzando hacia Anakena las nubes disminuían hasta ser casi inexistentes en el lugar de partida del triatlón.

Natación

La natación consistía en 3 giros por las bellas aguas de Anakena para los de medio ironman y en un giro para los que hacían el sprint.

El plan era simple, partir muy tranquilo, no dejarme llevar por la euforia de la largada sabiendo que en los dos últimos giros habría bastante menos gente en el agua ya que solo quedaríamos los del medio ironman. Las aguas calmas de esta playa hacían que estuviese muy tranquilo con el debut en aguas abiertas. El primer giro se hizo sin mayores problemas, solo el sentir que el traje de neoprén apretaba más de lo esperado y que los brazos no se movían tan cómodo como uno esperase, pero nada tan terrible. En el segundo giro el viento hizo de las suyas y el oleaje se puso un poco más agresivo, llevándose la boya a la que debíamos ir en el primer giro, una persona en un bote daba la señal de retorno. Con el mar un poco más picado el tramo en que se nadaba paralelo a la playa fue un poco duro porque las olas te movían bastante de lado a lado haciendo que costase respirar. En esta parte nadé mucho rato a lo water polo, es decir, con la cabeza afuera lo que a la larga cansa bastante. En el tercer giro la cosa mejoró un poco, aunque el oleaje igual se hizo sentir. Me imagino que para un nadador experimentado en aguas abiertas eso era nada, pero para uno que no está acostumbrado se hizo sentir, sobre todo si consideramos que el primer giro se hizo sobre aguas muy calmas.

Salida del agua en el tercer giro, los moais nos saludan para recordarnos donde estamos y a buscar la bici.

Ciclismo

Hasta el momento veníamos bien, pero la llegada a la bici ponía una pequeña alerta, sería la parte dura, y vaya que lo fue! Se venían tres giros de 30 kms para completar los 90 kms, los atletas del sprint solo harían un giro.

En la parte del ciclismo la ruta partía desde Anakena y tomaba el camino hacia Hanga Roa, 15 kms hacia la ciudad y vuelta para completar los 30 kms del giro. Apenas salías de Anakena te topabas con una subida de unos 4 kms, no con tanta pendiente, pero sostenida. Después de eso era relativamente plano, con breves subidas y bajadas. El tiempo era fantástico, sol sobre nuestras cabezas y el clásico viento de la zona haciendo de las suyas. Como en el primer giro aún estaban los que hacían el sprint el espectáculo era muy colorido con muchos corredores de ida y vuelta.

El primer giro se hizo relativamente fácil y rápido. Pero después de eso ya venía lo duro. La subida de Anakena en el segundo giro se hizo sentir, las piernas avisaban del poco entrenamiento previo, y recién estábamos empezando el segundo giro, ufff!!!

El sol de la isla no es abrasador o que quite energías, el viento se encarga de mitigar ese efecto. Sin embargo, tomé mucho líquido en la parte de ciclismo. En la caramayola llevaba Vitargo, una bebida deportiva que da carbohidratos de fácil absorción y de la que hablaremos en otro post, y cuando se acabó la rellené con isotónico que daba la organización. Finalmente fueron unas cuatro botellas de 750cc. Supongo que fue el efecto de estar haciendo un deporte al que uno está poco acostumbrado.

Al llegar al inicio de la tercera vuelta la subida de Anakena ya se hizo sentir, en cada giro se sintió más dura, pero una vez superada ya se sabía que venía lo más sencillo. El último giro ya estaba causando estragos en las piernas, realmente las sentía cansadas, así que fue un placer cuando terminé los tres giros. Dejar la bicicleta, cambiar el casco por un gorro y a correr se ha dicho!

Trote

Por fin podríamos correr, tanto rato en la bici me hizo disfrutar el inicio del trote, aunque la diversión duró poco. Iba ahogado, pero muy ahogado, como si fuese a tope, bajé el ritmo pero el ahogo continuaba. Supuse que se debía al nulo entrenamiento de transiciones y a que por cuarta vez estaba haciendo esa subida durísima, como sea decidí aguantar, esperar y ver qué pasaba. Después de alrededor de 3 kms entré en ritmo y el ahogo desapareció. Así que por fin pude apretar un poco, o algo por el estilo…

Aún quedaba una pequeña parte de la subida y corriendo lo hice sin mayores contratiempos. Realmente disfruté esta etapa, era lo mío, terreno conocido. Incluso la gente de los puestos de abastecimiento con la que conversé bastante en cada parada de la bici me lo hizo saber, me decían que se notaba que en el trote me sentía más cómodo. Y efectivamente era así, supongo que el hecho de parecer un oso del circo ruso arriba de la MTB también influyó en esa apreciación. Aunque la bici era tamaño XL se veía chica conmigo arriba.

Últimos metros y la anhelada meta. Abrazo con los amigos y a descansar se ha dicho. Saber que al día siguiente me esperan 70 kms en el MTB Rapa Nui hace que mis muslos tiemblen un poco.

La carrera

El Triatlón Rapa Nui es una competencia para disfrutar, una experiencia para atesorar por lo bello de sus paisajes, por saber que estás compitiendo en el ombligo del mundo, en donde a cualquier lado donde mires verás algo bello, una postal que te llevarás a casa. La palabra recurrente al hablar de la isla es que es “mágica”, y realmente lo es, partiendo por el aire que respiras, en ningún otro lugar del mundo he sentido que el aire que respiras llega a cada célula de tu cuerpo. Ni hablar del poder de la tierra y de sus rocas. Si estás planeando hacer un triatlón o ya eres experimentado el triatlón Rapa Nui es uno de esos triatlones que debes hacer porque cambiará tu perspectiva no solo del deporte sino que te dará una lección de vida. Seguramente no será un triatlón para ir a buscar el mejor tiempo, pero sin lugar a dudas será uno que recordarás por siempre. Definitivamente, la isla nos transforma. 

 Resultados Triatlón Rapa Nui.

 Galería de fotos Trofeo Rapa Nui | Triatlón entrega de kits.

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  2. | Solo Running - […] Este trofeo consistía en tres días de competencia, el primer día sería el turno de un triatlón en distancia…

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