Tendinopatías: ¿Elongar es malo?

Muchas veces al presentar dolor en los tendones se recomienda realizar estiramientos del mismo y la musculatura asociada (me duele el Tendón de Aquiles entonces elongo la musculatura de la pantorrilla). En un tendón doloroso, entendemos que si el músculo esta tenso, éste transmitirá esa fuerza al tendón y por ende aumentará el dolor en él. En principio, ésta lógica de elongar o estirar la musculatura para disminuir el dolor en los tendones está acertada, pero lamentablemente para muchos amantes de la elongación, se ha comprobado que no es así y que incluso es perjudicial.

Primero: Los tendones tienen como función transferir la fuerza de los músculos a los huesos. Funcionan como resortes y están constantemente sometidos a cargas (fuerzas). Un ejemplo claro es el del Tendón de Aquiles quien trasmite la fuerza generada por la musculatura de la pantorrilla hacia los huesos del pie al momento de iniciar la zancada y luego al controlar el contacto con el suelo al finalizarla.

Antiguamente, la terminología utilizada para referirse al dolor del tendón era exclusivamente la de tendinitis. En los últimos años y con los avances en el estudio de esta patología, se ha logrado entender que no solo existe un factor inflamatorio en las lesiones tendineas, sino que se ha evidenciado la presencia de factores degenerativos y cambios asociados a su composición y estructura de colágeno. Por eso, hoy el término adecuado para referirse a lesiones del tendón es el de “tendinopatía” y dependiendo de la fase en la que esté cursando la patología se puede hablar de tendinitis o tendinosis (las diferencias entre cada una y cómo tratarlas va en otro post).

Retomando la idea de elongar ante la presencia de dolor en el tendón. Si bien esto puede provocar alivio en el corto plazo, tiene efectos negativos en la estructura del tendón, lo que lleva a agravar la lesión en el mediano y largo plazo.  Los estudios indican que al llevar el tendón a posición de elongación, ocurre una compresión de éste contra el hueso, lo que alteraría su estructura de colágeno y afectaría la calidad de su composición.

Esto no significa que no debamos elongar nunca más. Implica que cuando estemos en la presencia de un tendón doloroso, debemos buscar otras estrategias que serán más efectivas para disminuir el dolor y no generar más daño. Liberación Miofascial y Punción Seca asoman como excelentes herramientas al momento de querer disminuir la tensión muscular y aliviar la carga sobre el tendón. Pero si de rehabilitación hablamos, sin duda lo que está mejor avalado por la evidencia científica es la modificación de las cargas y la recuperación progresiva.  En ese sentido: NO HAY QUE CONFIAR en tratamientos pasivos (recostado en la camilla viendo como una súper maquina de última generación hace todo el trabajo). La ciencia ha demostrado que para rehabilitar una tendinopatía debes realizar un tratamiento activo, progresando paso a paso las cargas y reeducando al tendón para que este vuelva a funcionar de manera optima.

Kinesiólogo Sebastián Rodríguez
Kinesiología y Medicina Preventiva
www.kmp.cl

468 ad

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.