Tendinopatía Rotuliana o Patelar

El dolor anterior de rodilla es una dolencia muy común en deportistas que utilizan y demandan de manera significativa la cadena extensora de esta articulación, ya sea en actividades que requieren saltos (básquetbol, por ejemplo) o en aquellas que hay impactos repetitivos en la rodilla, como es el caso de los corredores.

En este artículo hablaremos de la Tendinopatía rotuliana o patelar,  que engloba tanto a las lesiones tendíneas inflamatorias (tendinitis), las degenerativas (tendinosis) y también aquellas que afectan al paratendón (membrana que rodea al tendón). Es importante comprender que estas no necesariamente van por separado, sino que actúan en conjunto en algunas de las etapas de la lesión. Al estresarse el tendón se producen  microroturas, desencadenándose procesos inflamatorios. Si no le damos al cuerpo tiempo para regenerarse y lo sobrecargamos, el tendón se debilita, las fibras de colágeno se desordenan y aparecen nuevos vasos sanguíneos y terminales nerviosos, lo que altera el entorno del tendón, transformándose la lesión inicial en algo “crónico” (proceso degenerativo).

Existen diversas causas y factores de riesgo que predisponen a padecer esta patología, pudiendo afectar: las condiciones ambientales (correr en terrenos muy duros), el calzado, el tipo de entrenamiento, una mala técnica de carrera  y/o las condiciones anatómicas propias de cada persona (hiperlaxitud, mal alineamiento patelar, entre otros). Lo más común, es la sobrecarga de entrenamiento (sin darle pausas al cuerpo para regenerarse) y los desbalances o debilidad muscular por falta de una preparación adecuada.

En cuanto al tratamiento, es importante que la intervención sea lo más completa posible, mezclando y complementando las técnicas pasivas (realizadas por el kinesiólogo o por máquinas) y las activas (ejercicio realizado por el paciente), que son fundamentales para una buena rehabilitación.

Dentro de las técnicas pasivas para el manejo del dolor y la inflamación, lo más común es el uso de crioterapia (hielo) y electroanalgesia (TENS) en la zona. También, es bastante habitual que los deportistas tiendan a elongar para que pase el dolor y se relaje la musculatura. Sin embargo, al elongar se generan  compresiones en el tendón lo que es perjudicial, al igual que las técnicas de masaje/fricción sobre este. Elongar un tendón doloroso, puede generar un efecto de  analgesia inmediato, pero a mediano y largo plazo es contraproducente e incluso dañino. Por ende, se propone como mejor alternativa, las técnicas de liberación de tejidos blandos, como la masoterapia y punción seca en los trigger points o contracturas musculares. Por otra parte, se ha visto que la punción seca en el tendón mismo, provoca que lleguen factores de crecimiento, nutrientes y sangre a la zona, lo que ayuda a la regeneración y reparación del tendón.

En los ejercicios y técnicas activas, la indicación más habitual es realizar ejercicios excéntricos.  La activación excéntrica del Cuádriceps permite la formación de fibras de colágeno y el reordenamiento de estas en el tendón, previene las adherencias, aumenta la resistencia a la tracción del tendón y optimiza el consumo de oxígeno teniendo un menor gasto energético. Sin embargo, no siempre es bien tolerada por los pacientes generando poca adherencia al tratamiento debido al dolor que refieren.

Los últimos estudios evidenciaron que, al realizar ejercicio isométrico de cuádriceps (al 70% de una contracción voluntaria máxima y series de 45 segundos) los pacientes tenían una disminución inmediata del dolor, la cual se mantenía en el tiempo. También se dilucidó, que con este tipo de ejercicio, disminuye la inhibición muscular propia de la lesión, permitiendo así un aumento en la capacidad de contraer el cuádriceps.  Debido a este efecto de analgesia y desinhibición, los pacientes logran una mejor respuesta y trabajo muscular, teniendo además una mayor adherencia al tratamiento y pudiendo avanzar, sin dolor, a otro tipo de ejercicios más demandantes.

En cuanto a los ejercicios excéntricos y la progresión del tratamiento, varias investigaciones han llegado a la conclusión de que la sentadilla o squat  es uno de los mejores ejercicios para  tratar la tendinopatía rotulia. Los últimos estudios evidenciaron que hacer squat en un plano inclinado es aún mejor, ya que se reclutan más fibras del cuádriceps y además estos pacientes presentan menor reincidencia en la lesión  al compararlos con los que hicieron ejercicios excéntricos tradicionales.  También se postuló la importancia de realizar estos ejercicio tanto en apoyo biopdal como unipodal a modo de progresión.

Por otra parte, algo fundamental en la terapia debe ser el trabajo de propiocepción y equilibrio en bases inestables, lo que disminuye significativamente el riesgo de volver a lesionarse y además permite un mejor reintegro deportivo. Es importante recordar que cada paciente es distinto y que es indispensable una buena evaluación y un tratamiento personalizado. 

Kinesióloga Trinidad Weltz
Kinesiología y Medicina Preventiva
www.kmp.cl

468 ad

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.