Strong Race, no es para niñitas

Domingo 1 de diciembre, Explora Aventura organiza la primera versión de Strong Race, el trail running con obstáculos más desafiante de Chile, probablemente el único en modalidad outdoor hasta ahora. En crónica anterior comentamos la versión urbana de esto, Urbanatlón.

Siempre me llamó la atención el trail running pero nunca había participado en uno. A través de Facebook supe de esta novedad decidí entonces hace dos semanas de lanzarme en este tremendo desafío. Digo tremendo porque el circuito no es para niñitas: 15K entre cerro y pastizal y justo para darle un toque de dificultad cada 800 mts hay un obstáculo inspirado en las pruebas físicas de los cuerpos militares: trepar muros de troncos, arrastrarse por pozas de lodo, nadar y todo lo que se te pueda ocurrir.

Los inscritos fueron muchos y las mujeres solo un cuarto pero bien ‘cototas’, detalle que me hacía presentir que habría sido una prueba muy dura. Desde Santiago el camino a la Hacienda los Aromos, justo en las afuera de Limache, es un poco rebuscado pero nada de imposible, se llega en una hora y media o poco más.

Después de calentar todas las partes posibles e inimaginables del cuerpo, encajonamos rápido y en cinco minutos largamos todos super prendidos sobre las notas de AC/DC, justo para prendernos más! A los 5 minutos ya estábamos brutalmente embarrados y mojados y de ahí fue todo un saltar, trepar, subir y bajar. Empezamos con un punta y codo en lodo, calentamos los motores en un bosque de eucaliptos con piso cubierto de ramas y raíces, después de un par de pruebas ‘livianitas’ se vino una subida lenta e infernal al cerro Aconcagua que se quedó con la mitad de mis pulmones.

Kilómetros más allá nos esperaba la prueba más exigente: prueba de anfibio en las tibias aguas de una pequeña laguna, alternando nado y carrera sobre la orilla -con piedras demasiado inestables-. Sobreviviendo a esto, tuvimos que volver al agua, nadar unos metros hacia una balsa flotante, subirse, pasar unos escalones y volver a tirarse al agua para alcanzar de alguna manera la orilla. Fue un delirio, y peor la salida del agua con las zapatillas que pesaban kilos, polera manga larga y calzas ya no las soportaba! Fue todo un secarse, transpirar, mojarse de nuevo, embarrarse hasta quedar acalambrada en los últimos crueles pozos NEGROS de agua helada y lodo blando y hediondísimo!! Llegamos todos molidos pero con esa sensación de ser más que humanos, de ser todos los verdaderos héroes de ese día. ¡Le ganas al cansancio, a la naturaleza y a tus miedos tambien!

Strong Race te sorprende, te lleva al extremo de tus fuerzas, trata de chuparte energías a cada obstáculo pero le ganan el entusiasmo, la adrenalina y el compañerismo entre los competidores: nunca faltó una mano tendida para ayudar o un grito de aliento! Debo decir que esos 15K no fueron tan interminables como esperaba, saqué una fuerza que no pensaba tener guardada en las piernas y en el espíritu. Ahora me quedan las pruebas tangibles de esa experiencia inolvidable: moretones, cortes, rasguños que con dolor limpié del barro pero que con mucho gusto miro recordándome que me sentí mujer invencible por un día.

Texto: Paola Castelvecchio.

Imagen gentileza: Explora Aventura

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