Skechers Go Trail

Cuando pesas casi 100 kgs y tienes que calzarte unas zapatillas de tan solo 254 grs para entrenar en cerro una multitud de preguntas e interrogantes surgen en tu cabeza. ¿Me soportarán? ¿Me lastimarán las rodillas? ¿Sufriré en las bajadas? ¿Las destrozaré muy rápido? Esto demuestra que la primera gran barrera al estar frente a zapatillas cuasi minimalistas es la mental. Así que convencido de que esto no me detendría decidí probarlas.

Consideraciones técnicas

La primera gran impresión al sacarlas de su caja es que son realmente muy livianas, lejos las más livianas que he probado. Inmediatamente me voy a su planta, muy agresiva, llena de tacos con muchos dibujos lo que deja en claro que tendrán muy buen agarre. Esta zapatilla, al igual que la mayoría de la línea Skechers, está diseñada para favorecer un tipo de pisada con la parte media del pie. Es decir, evitando el para muchos clásico estilo de pisada “talón-planta-punta”. Esto se logra gracias a su drop (diferencia entre talón y punta de la zapatilla) de tan solo 4 mm.

Su upper (capellada) es otro de sus puntos fuertes. Es una malla transpirable y repelente al agua similar a un calcetín y que como tal se amolda muy bien al contorno del pie.

Cumple con una de las reglas básicas de una zapatilla de cerro, esto es que la lengüeta esté unida al resto de la zapatilla para evitar que entren piedrecillas o exceso de tierra. Su sistema de acordonado es normal.

Posee un buen soporte en el talón lo que da al pie más fuerza y seguridad. Esto se logra con unas tiras que cubren toda esa zona (ver fotos).

En cuanto a su plantilla es fija, es decir, no es removible. Posee el sistema Ortholite, lo que da mayor amortiguación y soporte, esto ya se nota apenas te calzas la zapatilla lo que la hace realmente muy cómoda. El sistema Ortholite además entrega protección contra la sudoración y malos olores producto de la humedad propia del uso gracias a su acción anti-microbiana.

En terreno

La primera salida a entrenar con las Go Trail preferí que fuera por un terreno poco técnico porque no estaba seguro de cómo fueran a responder. Así que la primera prueba con ellas fue por los senderos del San Cristóbal. Algo más de 12 kms en los cuales me llevé una muy agradable sorpresa. Nunca antes había predicado mucho con el estilo de correr minimalista principalmente porque mi estilo de correr nunca me ha generado problemas ni lesiones. La lógica de “si no está roto ¿para qué arreglarlo?” me sirvió durante bastante tiempo para justificar mi forma de correr, pero siempre es bueno probar nuevos estilos para tomar una decisión más fundamentada y que sea más efectiva y cómoda para nuestros propósitos.

Luego de varios entrenamientos en el San Cristóbal las probé en Salto de Apoquindo, Manquehue, Alto El Naranjo, es decir, progresivamente en terrenos más técnicos a medida que me iba sintiendo más cómodo con ellas, sin embargo, sentía que debía probarlas en una salida más larga y en terrenos con bajada un poco más técnica. Esto finalmente lo hice un frío día de invierno cuando fuimos con amigos al Cerro Conchalí. Alrededor de 28-30 kms de cerro, piedras grandes, desnivel, nieve y una bajada muy abrupta y técnica sirvieron para terminar de confirmar que estamos frente a una zapatilla de cerro de las buenas. En subidas con mucha piedra gracias a la pisada en la zona media del pie no sientes la dureza del terreno que podrías pensar que vas a experimentar. En subidas pronunciadas (caminadas) muestran un agarre espectacular y en bajadas muy técnicas mi temor era el pensar en cómo sería bajar cuando siempre has agregado mucho talón porque “el manual” dice que así bajas mejor. Lo que realmente pasó fue una mejora sustancial de la técnica de bajada, es decir, bajar más rápido sintiéndote más cómodo. La bajada al comienzo no es fácil, partes un poco preocupado de agarrar mucha velocidad, de tu peso, de posibles rocas que puedas patear, pero este nuevo tipo de pisada te hace más rápido, te hace sentir más liviano y, tal vez lo más importante para mí, te hace más consciente del terreno que estás pisando.

Consideraciones finales

Después de seis meses dándole una paliza a las zapatillas aún resisten como las mejores. El upper tiene el desgaste típico de una zapatilla que ha sido diseñada con el mínimo material posible. La suela merece un punto aparte, ha mostrado un desgaste mucho menor al que esperaba pese a su escasa amortiguación y a mi peso. Así que aún le queda bastante vida útil. ¡Gratamente sorprendido!

Luego de probar estas zapatillas llegué a una conclusión que me acompañará de acá en adelante y que comparto con ustedes. Pese a que no he usado solamente estas zapatillas sino que las voy alternando con otras, siento que tener un par de zapatillas minimalistas (o que tienda a) es un favor que le haremos a nuestros pies y a nuestro estilo de correr, ya que mejorará nuestra pisada y nuestra propiocepción.

El consejo es ese, tengan unas zapatillas minimalistas (de cerro o asfalto) y úsenlas en entrenamientos cortos y/o regenerativos. Sientan cómo la pisada debe ajustarse al nuevo tipo de calzado y cómo esto mejorará su técnica de carrera en general incluso cuando usen otras zapatillas. Esto al menos al inicio, si luego de probar sienten que pueden dar el siguiente paso al minimalismo eso ya es cosa de cada quien, pero como decía mi abuela “siempre es bueno probar las cosas para evitar que te cuenten cuentos”.

Como dije antes, la primera barrera a derribar es la mental!

Es de esperar que su sucesora, la Skechers GoBionic Trail mantenga todas estas prestaciones. 

Extraido de http://andesteam.cl/skechers-go-trail/

Arriba


From Skechers Go Trail, posted by Solo Running on 1/31/2014 (Showing 3 of 14 items)

Generated by Facebook Photo Fetcher 2


468 ad

Trackbacks/Pingbacks

  1. Skechers Go Run Ultra Road | Solo Running - […] habíamos tenido la oportunidad de probar, con muy buenos resultados por lo demás, las Skechers Go Trail y las…

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *