Runners Miserables

Estás ultimas semanas fueron duras, sentí la necesidad de actualizar esta nota de sentirse miserable, hoy, para mi tiene nuevas aplicaciones.

Si vemos la definición de miserable según la RAE es:

(Del lat. miserabĭlis). 1. adj. Desdichado, infeliz. 2. adj. Abatido, sin valor ni fuerza.

Soy un corredor que desde hace unos 10 años corro con cierta frecuencia, esto me permite haber pasado por un sin fin de emociones y sensaciones e invariablemente siempre logro reconocer y pregono que si no te has sentido miserable en carreras, tal vez te falta tomar conciencia de tus sensaciones.

El correr como deporte individual para algunos es meditación, para otros es un anestésico emocional, aún así, el sentirte miserable es más común de lo que podrías creer. ¿Has sido un corredor miserable?

Ya planteamos en la columna anterior que cuando logres reconocer el porqué corres, sin duda, tendrás un paso adelante de la mayoría de los corredores. Si tu distancia es 10k o 100k -o cualquier otra-, deberías tener una capacidad similar de conectar y sentirte a nivel de tus emociones y sensaciones, estos son los mejores criterios para evaluar. la diferencia de distancia solo te permitiría que el proceso cíclico se dé más de una vez en la distancia (“me siento fantástico, esta será mi carrera“, “soy una basura, no sé que hago acá“) podrían ser el resumen de las frases que nos toman nuestra mente y que podemos ver reflejadas en la performance de nuestra participación.

El sentirte miserable no tiene por que ser algo malo, es un proceso mental natural y que se asume como tal, nos permite poder dividir esta tópica en escalones de superación mental, esto no tiene por que leerse como un libro de la sección de autoayuda de la librería, sino como un incentivo, ya sabemos que un incentivo tan simple, como el terminar la carrera puede ser un factor diferenciador entre botar la carrera o ser un finisher.

El problema es que si predomina el sentirte miserable y no te permite lograr tu objetivo, hacer un determinado tiempo en la distancia, ser un finisher o simplemente disfrutar del evento/recorrido de punta a cabo. Si logras reconocer cuando aparece este estado, ya estarás avanzando en los escalones mencionados en el párrafo anterior.

Hace 2 semanas me lesione y me sentí como el León y la espina de la fábula, una fractura en el quinto metacarpiano de la mano izquierda (Fractura del Boxeador como se le conoce) me impediría correr este domingo, me comunique con todos los amigos ligados a la salud -corredores por cierto-, para escuchar su mirada del accidente, deseaba quedarme con la mirada mas benévola, todos coincidian que desde el incidente debería dejar de correr por las próximas 2 semanas, adios a los objetivos en tiempo e incluso al deseo de correr.

Sumé una nueva aplicación de sentirse miserable, un hueso infimo e eventualmente inútil en el quehacer diario -seguro un doctor diría que tiene alguna utilidad- Una amiga doc, me citó lo siguiente; “Cuando uno se enferma de algo, es una oportunidad para pensar en que estoy haciendo mal con mi cuerpo y reordenarme…” Debo admitir, que no puedo dejar de pensar en esto.

Por ahora me quedo con que carreras tenemos todos los fines de semana y que debemos escuchar nuestro cuerpo, finalmente debemos vivir experiencias y estas siempre deben ser agradables.

Y tú, ¿cómo resuelves esta sensación en carrera? 

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6 Comments

  1. Creo que sentirse miserable en los entrenamientos o en algún tramo de la carrera hace que el paso por la meta sea más reconfortante aún… Yo nunca me había sentido tan miserable como en las últimas carreras a las que he ido (que ufff, que me he sentido mal!!)… y nunca había sido tan genial llegar a la meta! 😀

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  2. Si vemos la definición de miserable según la RAE es:
    (Del lat. miserabĭlis).
    1. adj. Desdichado, infeliz.
    2. adj. Abatido, sin valor ni fuerza.
    3. adj. mezquino (‖ que escatima en el gasto).
    4. adj. Perverso, abyecto, canalla.

    Precisiones aparte 😉 , no recuerdo haberme sentido miserable, en el sentido de las dos primeras acepciones de la palabra; aun cuando, desde el punto de vista del objetivo tiempo y/o distancia, todo se vea desastroso. Admito sí la posibilidad de haber estado demasiado cansado como para asignar recursos a cambiar, en una corrida o entrenamiento, mi estado actual a “miserable” o para reconocer que dicho estado había ya cambiado, automáticamente, a “miserable”. 🙂

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  3. Cuando se me suben los enanos a la cabeza, cuando siento que valgo menos que una pelusa de ombligo, hago un resumen mental de quien soy y que he hecho y vualá!! Si cometí algún error estratégico, no he entrenado o reaparece algún dolor de esos significativos, bajo el ritmo o me bajo sin asco. El dolor es un aviso de que algo anda mal. Los mártires lesionados no le sirven a nadie ni le importan a nadie. Y por ningún motivo llego a la meta con la excusa de que me perdí. El running y similares son deportes 100% individuales. Me atrevería a decir que el físico representa menos del 40% de todo lo necesario para el éxito.

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  4. Interesante discusión se puede reflexionar mucho desde el aceptarnos “moldeables”, lo importante es aceptarse en ese contexto.

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  5. Creo sinceramente que la frustración ayuda a superarse…

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  6. Es más fácil cuando asumes que eres una basura siempre

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