Muertes en el Trail Running

En Agosto del presente año murieron dos corredores de montaña en el Mont Blanc, Francia, y sólo a una semana del comienzo del Ultra Trail de Mont Blanc, el evento más importante de trailrunning del mundo. 

Hablar de los detalles de cada muerte da para escribir mucho e imponer como se deben subir los cerros parece un sinsentido como convencer a otro de política.

El tópico, sin embargo, sí sirve para que contrarrestemos con lo que pasa acá en los Andes Chilenos.

Bajando Mortal Kombat, Cerro Manquehue, invierno 2017

Somos pocos los runners que hacen cosas en solitario. Pero es tanto el fenómeno de correr que es inevitable que serán más y más quienes se aventurarán a hacer un extra para salir con una novedad en las montañas estilo fast & light.

Muy pocos runners son montañistas, pero algunos montañistas sí son runners. Y la perspectiva de un montañista hacia las moles de rocas verticales es distinta a la de un corredor de montaña.

El montañista (si es activo de verdad), ha visto tormentas, ha visto miedo, ha visto soledad, hambre, inmundicias, naúseas, desesperación y si es muy apasionado, se le han muerto algunos amigos o mínimo varios conocidos. El montañista lidia más con la muerte, y en varias formas; le es más patente y quizá eso hace que sea algo más consciente del medio en el que se mueve.

El montañista, tiene una suerte de respeto hacia la naturaleza y hoy es relativamente común en Chile hacer el “Curso Básico de montaña”. Después, la gente más motivada hará el “Curso de Técnicas invernales” y si sigue saliendo mucho al cerro quizá hará aprendizajes de Avalanchas, escalada en hielo, escalada en roca deportiva o en roca tradicional. Sin embargo, aún a tanto curso le falta una amalgama de todo lo anterior que se vuelve vital en todas sus letras para cobrar consistencia…

El trail runner por contra cara suele hacer las cosas en forma más limitada. En el caso del corredor de montaña muchos entrenan con amigos o en clubes, que se reproducen cada vez que la comunidad ve una oportunidad para ello. A su vez, quienes dirigen los clubes son profesores de educación física o derivados de alguna ciencia similar, que no tienen conocimientos en montaña. Como éstos no tienen formación de ni un tipo en cosas de naturaleza, eso se duplica hacia los alumnos: No poseen entendimientos de orientación, no saben de interpretación fenómenos atmosféricos, no tienen conocimientos de primeros auxilios…en el fondo es un ente que es un peligro para sí mismo como para el mundo, todo basado en la ignorancia; ni él mismo sabe que es un peligro con zapatillas.

Parque Futangue, 2017

En todo este contexto, Chile está lleno de corredores que tienden mucho a criticar las organizaciones: Que no hay helicóptero, que los enfermeros, que el médico, que el rescate… Pero en rigor, si vemos los conocimientos de aquellos que critican vislumbraremos que no tienen ni un tipo de formación (ni experiencia) en los tópicos nombrados previamente.

Supongo que todos convenimos en que cada vida nos pertenece primero a nosotros mismos (por más obvio que tal cosa parezca, acaso actuamos como que es obvio…) y una vez cuidando la propia podemos ayudar al prójimo.

Por otro lado, tenemos un espanto a la muerte atómico. Por mencionar algunas creo que es porque en un país que no tenemos gente que va a la montaña, cuando se pasa la tasa de muerte de 0 a 1 es como el fin de todo, el apocalipsis del montañismo, del 0 a 100%, entonces, la gente se espanta. Si es un sector cuidado por CONAF, lo cierran y detrás vienen los generales de batalla después de la guerra criticando el accionar de todos.

Yo no veo que la gente se alarme por la cantidad de muertes que trae el alcohol y otras drogas. Tenemos que aprender a ver que morir en la montaña es tan normal como morir en cualquier otra cosa.

Loma del Pliegue del Tumbado, Argentina

Y no debemos quejarnos de los rescates por montaña por el dinero que se pierde en ellos. Todos podemos convenir que la cantidad de dinero que se gasta de la plata de todos los chilenos por salvar vidas de personas con malos hábitos de vida es mayúsculamente superior versus la gente que hace actividades al aire libre. Es hora que nosotros mismos nos cambiemos el switch a la verdad: Creemos que somos dioses por correr 80 K en carreras, pero no somos capaces de movernos con seguridad y conocimientos por nosotros mismos por una cresta por 40 K sin abastecimientos ni asistencias; somos montañistas poco preparados con un Cuerpo de Socorro Andino, con mucha  voluntad, pero tercermundista, que no tiene ni los recursos económicos, ni humanos para cumplir con sus tareas.

Entonces, ¿Por dónde partir?

Por casa, por uno mismo, total la vida es de uno ¿No?:

Un curso de orientación sería el mínimo.

Un curso básico de montaña otorgaría algo más de perspectiva  y un curso de primeros auxilios debería ser obligatorio.

¿Recuerdan que faltaba una amalgama?

Primer Carbón del 2017

Pues, podemos ser personas con muchos cursos teóricos por fin. Pero falta algo…Nos falta el bagaje y eso se logra de una sola forma: Con millones de horas en terreno, eso que tanto decimos amar; con amigos, sin amigos, en tiempo de mucho calor, en tiempo de mucho frío, en situaciones que hay accidentes y en días que son perfectos, en días que la nutrición falla, y en las infinitas posibilidades que pasan allá arriba, y así, adquiriendo experiencias nos volvemos más fuertes, consistentes, más seguros y con menos posibilidades de llegar a un error y hasta podemos ayudar a mejorar el estilo de moverse por la naturaleza de alguien y aún más, salvar vidas.

Además, no debemos olvidar que un error es eso, algo que por estadística estará siempre en el margen de la incertidumbre que puede suceder y hasta al más preparado le puede ocurrir. De ahí que los grandes de las montañas por más experimentados que sean, pueden también padecer un accidente.

Si queremos bajar las tasas de accidentes, el deber mínimo que tenemos para con nosotros mismos, nuestras familias y el mundo es educarnos, después si un accidente pasa que sea eso, y no un cúmulo de malas decisiones que confluyen en un accidente provocado por la ignorancia que partió por casa; la vida propia, esa que decimos tanto amar en instagram 

Tito Nazar

468 ad

1 Comment

  1. Excelente posteo, que nos hace reflexionar, felicitaciones!! 👏👏

    Post a Reply

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *