Mandamientos del Trail Running

1. Sobrevivirás. Si bien cuando corremos decimos que “vamos a morir” figurativamente, no esperamos que literalmente suceda. Esto requiere, sobre todo en ultradistancias, al menos dos elementos fundamentales: agua y comida. Fácil y básico. Si se te olvidan, no mereces llamarte trail runner, ultra runner ni nada que se le parezca. Sales con lo necesario para sobrevivir aunque sea una carrera y en el abastecimiento vaya a haber de todo.

2. Estarás incómodo. Para estar cómodo, te quedas en el sillón viendo tele con la chela, los snacks y el control remoto al alcance de la mano. Si en una carrera esperas que la organización tenga tu bebida favorita o maní confitado con merquén, o que haya podado los árboles para que no te queden marquitas en las piernas, mejor cámbiate de deporte.

3. Te dolerá. Aunque haya bestias a los que solo les cuesten los últimos 2 kms de 160, a los comunes mortales es probable que músculos, articulaciones y otros les empiecen a doler mucho antes de terminar. Ante esto, comentarle a cada corredor con que te encuentras con meticulosidad científica el diámetro de tu ampolla, el color del que está tu uña, o la “lesión” que te acabas de hacer no es el camino. O te la aguantas o, si es grave, te sales de la carrera.

4. Aguantarás. Ese es, más o menos, resumidamente, el punto de esto. Estás incómodo, te duele, todo te dice que deberías abandonar, pero sigues. Hasta terminar (o hasta que te corten o no puedas seguir).

5. Entrenarás. Los ultras podrán ser 90% mentales, pero si no eres Kilian, es necesario complementar tu asombrosa fortaleza psicológica con algo de kms. Tampoco tanto ni tan obsesivamente, para no contradecir el mandamiento 10. Y contarás al resto de tus entrenamientos manteniendo el equilibrio entre ser un agente motivacional sin caer en exhibicionismos.

6. Conocerás tus límites. No te inscribirás en distancias para las que no estás preparado, elegirás tus batallas, no entrenarás cuando estés gravemente lesionado, y abandonarás una carrera cuando sea necesario, sabiendo que por mucho que hayas entrenado, un DNF en un ultra puede ser, en muchos casos, la decisión racional (tampoco abandonarás por cualquier mamonería, porque no estarías cumpliendo el mandamiento 4).

7. Aceptarás con gracia y humildad tus victorias y derrotas. Difundirás tus podios con mesura cuando ganes, y no elaborarás kilométricas e intricadas excusas que nadie te ha pedido cuando te vaya mal. Tampoco agregarás cosas como “Y eso que ayer había corrido otros 30 kms” o “Y con la periostitis y todo” o “Y eso que no entrené” al momento de decir tu resultado.

8. No difamarás. No criticarás histéricamente a los organizadores de carreras porque la inscripción es muy cara, los premios no son suficientemente buenos, la ruta no es 100% single track, o no dan polera. Si no te gustan las condiciones, no te inscribirás en esa carrera y aceptarás que hay 2000 personas que sí quieren inscribirse; por tu parte, apoyarás a las carreras que consideras que valen la pena y darás sugerencias para que mejoren, y subirás a los cerros sin que tenga que haber una carrera de por medio.

9. No discriminarás. No caerás en elitismos del trail como discriminar a los trekkers, a los que están empezando, corren con ropa de algodón, son más lentos, o que van a carreras internacionales o faranduleras. El cerro alcanza para todos.

10. Disfrutarás. Cuando te metiste en esto, en algún nivel fue porque disfrutabas de la naturaleza, juntarte a correr con los amigos, desconectarte y kumbayá. Si te lo estás tomando demasiado en serio y no te pagan por esto ni eres suficientemente rápido para ganar algo, es momento de mirarlo con perspectiva.

Bonus: No te arrogarás el rol de filósofo del trail ni escribirás mandamientos moralizadores al respecto. 

Andrea Lopez

Psicóloga

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