Libro: La Senda del Corredor

senda1Suele suceder que cuando algo se ponen de moda, aparece una gran cantidad de “literatura” asociada al tema, con esto de correr (me perdonarán pero no me gusta y aún me cuesta usar el anglicismo “running”) no ha sido la excepción… A los ya clásicos “De qué hablo cuando hablo de correr” de Murakami o “Nacidos para Correr” de McDougall o “Correr con los Keniatas” de Finn, se sumó recientemente “otra vuelta de tuerca” de este último autor. Adharanand Finn publicó recientemente (la 1° edición en español es de Abril de 2016) “La Senda del Corredor”, su segundo libro y donde trata de describir desde dentro el mundo del Running Japonés… En la portada del libro, como enganche publicitario, se señala “Si te gustó Correr con los Keniatas seguro que disfrutarás con este libro”, bueno ese es mi caso, tengo muy gratos recuerdos de cuando leí “Correr con…” pues efectivamente desde la primera página me sentí dentro del libro, casi llegando a cansarme cuando Finn describía las carreras, por lo que apenas encontré “La senda…” en librerías, no dudé en comprarlo.

En este 2do libro, Finn pretende desentrañar el misterio de qué está pasando en el “running” en Japón, puesto que si bien las carreras urbanas son ampliamente dominadas por keniatas o etíopes (u otras naciones africanas), Japón emerge como la 3era fuerza en el número de corredores más rápidos. Para muestra, algunas cifras que entrega el propio Finn, en el 2013 (año en que realizó su investigación) de los 100 corredores más rápidos de maratón sólo 6 eran de fuera de áfrica, de ellos 5 fueron japoneses; en el maratón femenino 11 de las primeras 100 mujeres eran de Japón. ¿Qué está pasando en Japón? ¿El descubrirlo ayudará a mejorar aún más los tiempos?

Tal como en “Correr con…” el autor se fue a vivir a Kenia, ahora tiene la posibilidad y el desafío de irse a vivir por 6 meses a Japón (con esposa e hijos) para poder, tal como haría un reportero de guerra, narrar desde las trincheras mismas los secretos del “running” japonés. Así en las poco más de 300 páginas, se intenta describir con lujo de detalles, cómo funciona el “ekiden”, carreras de relevos de larga distancia, las que resultan ser muy populares en Japón; incluso las más importantes cuentan con trasmisión televisiva (y buen rating) y fuerte apoyo de las empresas, las que forman sus propios equipos y utilizan gran cantidad de recursos para tratar de ganarlas. Quizás para nosotros los occidentales, tan acostumbrados al individualismo (sobre todo en este deporte), nos resulte difícil entender este concepto de trabajo en equipo, porque lo que importa en el ekiden es eso, como le fue al equipo, por sobre el desempeño personal, pero quizás eso mismo hace más atractivo este libro, nos da una nueva perspectiva. Personalmente me hizo sentido este tipo de carreras, pues tuve la suerte de correr 3 veces el “Cruce de los Andes 12×42” que es una maratón extrema que une los 506 Km que hay entre La Serena (Chile) y San Juan (Argentina) a través de 12 maratones que realizan 12 corredores distintos en forma de posta, obviamente que no es lo mismo que el ekiden, pero activaron mi “memoria emotiva” cuando leí sobre ello.

Los 26 capítulos que tiene el libro se leen muy rápidamente y con verdadero agrado, así como el “cartero de Neruda” decía que se sentía mareado cuando éste recitaba un poema sobre el mar, mientras Finn describe las carreras o los entrenamientos, uno siente que también está corriendo, mira el reloj, revisa el ritmo de carrera, y sigue… incluso en las digresiones que suele realizar el autor para contar anécdotas o situaciones vividas con su familia al tratar de insertarse en la cultura japonesa, ayudan a que uno no puede parar de leer.

Al final, así como por el hecho de haber leído “Correr CON los Keniatas” no significa que terminarás corriendo COMO un keniata. Después de leer “La senda del corredor” no correrás COMO un japonés, pero pasarás momentos muy agradables mientras lo lees y sin duda te dará ideas o pensamientos para mejorar tu técnica. No hay que olvidar el lema “Anima Sana In Corpore Sano” (mente sana en cuerpo sano). Un amigo me decía siempre, que él prefería “tomarse” un vino en vez de “leer” sobre el vino, la “literatura” de correr no remplazará jamás un buen entrenamiento o una buena carrera, pero resultan un gran complemento y motivación para superar nuestros límites.

En resumen, R-E-C-O-M-E-N-D-A-D-O!!!

Sergio Díaz Erbetta

Maratonista

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