La velocidad del amor

21K Caja 18, marzo 2013. Nuestra primera foto juntos.

Llevaba casi un año entrenando en Road Runners Chile cuando en diciembre 2012 nuestro coach anuncia la llegada de una buena corredora al equipo. Una semana después llegó Tamara, era una morena flaca y poco comunicativa, full concentrada en los entrenamientos y solo preocupada de los tiempos, ritmos, kms, etc, y que llamo mi atención por la facilidad con la que corría en la pista y en la ruta, además de estar preparando, al igual que yo, su primer maratón.

Poco a poco se fue integrando al equipo y al grupo que entrenábamos en la mañana. Pasaron un par de meses, cuando se vino el último apretón para el Maratón de Santiago (MDS), los 21K de la carrera de la Caja 18, en esta carrera Tamara saco pódium, y nos sacamos nuestra primera foto juntos, fue entre chistoso y mágico, de ahí en los entrenamientos conversábamos más y ya hablábamos de lo mismo: carreras, tiempos, ritmo, etc.

Maratón de Boston, abril 2014.

Llegó el día del MDS 2013, nos sacamos la foto respectiva del equipo, caminé con Tamara al encajonamiento y nos deseamos éxito, le pedí que me esperara si llegaba antes. Después de sufridos 41K (que por sí, son historia aparte) en Alameda con Estado estaba ella esperándome, dándome ánimo, y alentándome, eso fue para mí algo especial, había dicho que me esperaría y ahí estaba, cumpliendo su promesa, a pesar de ser hasta ese momento, solo unos conocidos. Nos juntamos en la torre Entel nuevamente para ir a elongar y conversamos un rato de la carrera, lo dura que fue, el calor, el recorrido, y de la excelente marca de Tamara que la clasificaría a Boston para el año siguiente.

De ahí en adelante todo fluyó como por arte de magia, salimos varias veces, seguimos entrenando en el grupo de la mañana, nos fuimos a vivir juntos y antes del año decidimos casarnos. Hoy, decimos que era nuestro destino estar juntos, todo se dio de una manera muy natural a pesar de la velocidad con la que ocurrieron las cosas.

El running ha sido clave en nuestra relación, no solo nos permitió conocernos, nos une cada día, si bien no corremos al mismo ritmo, nos acompañamos en los largos, subimos juntos el San Cristóbal, viajamos a las carreras fuera de Santiago y nos apoyamos en seguir mejorando cada día.

Carrera Talagante, septiembre 2013.

Creo que al contrario de muchas otras mujeres, Tamara no se enoja conmigo cuando salgo a correr y no estoy en casa, al contrario, me reta cuando no salgo a entrenar.

Creo que en toda relación donde se comparte amor, pasión, cariño y tiempo hacen más fuerte una relación de pareja, pero sobre todo compartir una actividad como el running nos hace más cómplices, amigos y compañeros de vida. Todo esto sumado hace que hoy seamos no solo dos corredores enamorados, sino tres corredores cómplices y felices, ya que somos una familia de deportistas. 

Cristian Rodriguez

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