La tercera es la vencida

La semana comenzó de la manera más intensa posible. Mi jornada laboral partió a las 5.00 AM y de ahí en adelante no paré en todo el día. Cuando la fuerza física no alcanza, el corazón ayuda y precisamente a eso recurrí para llegar con ánimo al entrenamiento de turno.

Correr 14K por las calles de Santiago luego de un día agotador, no se me hizo fácil. Menos aún con el entrenador corriendo a tu lado. Sí, el mismísimo Matías Brain me acompañó durante la primera parte de la corrida del lunes.

El itinerario fue el siguiente: cuatro vueltas a la pista (400 metros), recorrido hasta la rotonda Carol Urzúa a una intensidad de 60% para luego aumentar la frecuencia cardíaca en subida por Escrivá de Balaguer, alcanzando un 85% de intensidad. Todo esto, dos veces para luego volver al Colegio SSCC de Manquehue y finalizar con dos vueltas a la pista.

Como dije anteriormente, no fue fácil. En los momentos más difíciles del trayecto, recibí la energía y motivación de mi novio quien estaba al tanto de lo complejo que se había transformado el entrenamiento a esas alturas. Fue entonces cuando comprendí porqué es bueno entrenar en equipo. El éxito es compartido y cuando las fuerzas flaquean, siempre hay una palabra de ánimo para superar los obstáculos.

Si tuviera que equiparar el nivel de exigencia de mi semana laboral al ritmo de carrera, diría que continuó a un 90%. Por este motivo no pude asistir al entrenamiento de intervalos pero esto no significó un día perdido. Realicé los intervalos programados para ese día por la mañana. Como se dicen los periodistas, las excusas no se transmiten. Y con los edificios de Nueva Las Condes de testigo, cumplí con las 15 repeticiones de intervalos de 2 minutos a 85% por un minuto de descanso a 20% de intensidad.

El sábado por la mañana desperté recargada de energías y con el ánimo a mil. Estaba algo ansiosa. No por causa del entrenamiento, sino porque precisamente a esa hora se estrenaba el primer capítulo de Fox Fit, programa fitness de Fox Sports, del cual tengo la suerte de co-animar junto a bellísima Lucila Vit.

Como todos los fines de semana, el sector de Santa María de Manquehue fue el escenario de los 19 kms de recorrido. La meta de los 21 kms ya está cada vez más cerca. El tiempo de corrida total fue de 1 hora y 34 minutos, con breves paradas de hidratación cada 5 kms.

La tercera es la vencida. El cansancio, la ansiedad y una pequeña molestia en mi rodilla izquierda no me detuvieron ni lo harán hasta completar mi objetivo. La meta está a la vista. 

Gabriela Dallagnol
www.gabrieladallagnol.com
Instagram: @gabidall

468 ad

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *