Kilómetros bigoteados

Con la Bonita nos conocimos entrenando en la selección de Cross Country de la universidad. Fue así que con los «kilómetros bigoteados», como nos decía Mauro, fuimos tejiendo una bella amistad. De ahí y con el pasar del tiempo, las carreras y entrenamientos compartidos en San Joaquín, nos acercamos para que un 27 de abril comenzáramos a pololear.

Ya llevamos cerca de 6 años y debo decir que el running ha sido nuestra mejor excusa para viajar y sobretodo descubrirnos y conocernos. Nuestro primer viaje como pololos fue a Puerto Varas a correr la media maratón y la hemos convertido en nuestra tradición cada año. Yo he sido testigo privilegiado de los progresos de la Bonita, siendo ahora ella muy destacada en carreras de fondo. Cuenta la leyenda que en nuestras primeras carreras, caballerosamente, decidí ir más lento para acompañarla. Ahora eso está muy lejos que ocurra, sinceramente debería haber nacido keniata para lograr alcanzarla.

En lo íntimo, ella ha sido mi motor y mi motivación para afrontar nuevos desafíos. Ella me ha marcado el ritmo en momentos difíciles y me ha hecho salir adelante. Sin ella, mi crecimiento no hubiera sido el mismo. Gracias Bonita de corazón, eres la mejor partner que alguien puede tener.

Actualmente entrenamos en el club Santiago Runners, vivimos en nuestro departamento desde hace cuatro o cinco meses y estamos empezando una nueva etapa juntos.

Te amo Bonita (TQA) y espero que sigamos disfrutando juntos de nuevas aventuras. 

Alfredo Durán

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