Entrenamiento y Contaminación Ambiental

Aún no llega el invierno, pero este otoño ha estado lluvioso y con un frío que se hace notar. Y justamente de la mano del frío llegan las malas condiciones ambientales y comenzamos a escuchar frecuentemente por parte de las autoridades los decretos de “alerta”, “pre-emergencia” o “emergencia” ambiental. Esto se debe a que en lo que respecta a la calidad del aire, en general las bajas temperaturas favorecen la contaminación de éste, ya que las partículas emitidas por calefacción, locomoción e industrias no logran elevarse a la atmósfera y permanecen en nuestro aire respirable. ¿Qué implicancias tienen estas condiciones? ¿Cómo afectan al entrenamiento deportivo? ¿Qué se puede hacer en estos casos? Lo comentamos a continuación.

En primer lugar es importante aclarar que la recomendación de las autoridades cuando hay mala calidad del aire siempre es “suspender las clases de educación física”. Esto va dirigido principalmente para los escolares, pero debemos intuir que es una recomendación para la población en general. Pasa que la exposición constante a la contaminación atmosférica, ya sean partículas de hollín, polvo o aerosoles suspendidos en el aire, se ha visto relacionada con daños en las vías respiratorias y el aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares y respiratorias propiamente tal. Estamos expuestos a más partículas toxicas de lo normal y son tan pequeñas que nuestros pulmones no alcanzan a filtrarlas, llegando entonces a nuestro torrente sanguíneo.

Las partículas de elementos tóxicos, como el monóxido de carbono, lo que hacen es ocupar espacio en la sangre para el transporte de oxigeno limpio a los distintos tejidos, traduciéndose en una sangre de peor calidad y una fuente energética deficiente. Si lo llevamos al deporte, aparte de la afección a las vías respiratorias, el rendimiento deportivo se verá afectado por el déficit energético que podríamos presentar.

Entonces, ¿qué hacer y cómo enfrentarse a estas situaciones?

En consenso, según la comunidad científica, podríamos relatar 4 tips o consejos para quienes no quieren dejar de hacer deporte aunque haya mala calidad de aire:

1) Realizar deporte durante las mañanas. La calidad del aire empeora con el transcurso del día, las mañanas son menos tóxicas.
2) Probar con ejercicios que no soliciten tanto al sistema cardiovascular. Buscar ejercicios más estáticos y de menor intensidad. Por ejemplo: Pilates y Yoga.
3) Realizar entrenamientos in door. Buscar lugares cerrados pero con una buena ventilación o purificadores de air para entrenar.
4) Entrenar en altura. En lugares con mayor altitud como el Cajón del Maipo o Farellones la presencia de agentes contaminantes es mucho menor que en Santiago Centro y sus comunas aledañas.

Siempre podemos realizar actividad física. Lo importante es saber cuándo, cómo y dónde.

Klgo. Sebastián Rodríguez
Kinesiología y Medicina Preventiva

468 ad

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *