Endurance Challenge hasta las 100 millas -parte 1-

La ansiedad comenzó unos 3 meses antes cuando se confirma que efectivamente el The North Face Endurance Challenge vendría con una nueva distancia, silenciosamente quería estar en esa línea de largada, después de todo sería el primero en Chile, organizado por TNF y sin duda, serían solo unos pocos en esa línea de largada.

Los días previos son de ansiedad, preparar la indumentaria, accesorios, alimentos y lo reglamentario, nada puede dejarse al azar en este tipo de carreras, eso es lo que me trasmiten todos. Una y cien veces debo responder lo mismo respecto a mis expectativas de cómo creo me irá en el desafío, siempre digo claro; “cruzar la meta”, nada más, nada menos, después de todo mi carrera más larga había sido de solo 100k, y estaba seguro que podría recorrer 60 kilómetros más en una carrera non stop, aunque nada puede asegurarse en este tipo de carreras para corredores normales como nosotros.

Un par de días antes nos llega un correo señalando “cambios menores en el circuito”, entre un par de puntos que comentan, me queda solo uno en la cabeza; “…el aumento del desnivel positivo acumulado…”, es decir, ya no serán los poco mas de 8.400+, sino que eso aumenta por sobre los 9 mil!

En fin, 03:40am del 17 de octubre me ducho y en los edificios cercanos se siente música, risas y conversaciones, la fiesta está en pleno… Y yo aplicándome vaselina, desayuno un té con tostadas con manjar (no me gusta el Nutella para eso). Aproximadamente a las 5am ya estamos en la zona de largada ubicada en la entrada oriente del Cerro San Cristóbal, todo muy agradable, servicio de cafetería, y una mesa llena de creo que será la replica de lo que encontraremos en las próximas horas.

Largamos, tenía claro que tendríamos que subir hacia el Cerro El Carbón, no tenía claro que prácticamente subiríamos el Manquehue, se hace agradable la subida, somos unos 37 corredores y se puede correr cómodamente, se forma una hilera natural de corredores, el suelo está bien seco, bajando desde la ladera del Manquehue incluso algo erosionado, da para doblarse el pie al pisar en estos surcos cubiertos por los arbustos típicos de esta zona, no es problema, llevamos menos de 10k, queda mucho por recorrer.

En camino al puesto 2 miro hacia atrás y la distancia recorrida se ve enorme, a la distancia se ve el cerro San Cristóbal, comenzamos a recorrer rutas hechas varias veces en nuestras salidas al cerro, pienso en cada subida y curva que viene al pasar por los mismos senderos una y otra vez, y me agrada.

Hace ya un buen par de kilómetros mi número lo puse hacia atrás, así no me molesta al correr y de paso no voy para nada atento a la bestial gráfica de la altimetría que podemos ver bajo cada número de corredor, esto de correr por sensaciones es bueno, el ritmo podría ser conservador, pero creo todos salieron corriendo como si el tiempo de corte fueran las 30 horas, sé que la carrera comenzará luego del 100k, no antes.

Tal vez el primer desafio de esta primera parte es desde el Santuario de la Naturaleza hasta el Cerro Pochoco, en el primero aprovecho de comerme un pan de jamón Serrano con tomate que es mi premio por los primeros 50k, aprovecho de mojar la gorra y seguir, luego de internarse por quebradas con zig-zag, subidas se llega a una planicie digna de la Patagonia (se llama Llanos de Javier), y justo a mitad de camino comenzamos en un ascenso para recorrer un cordón montañoso de belleza alucinante, es segunda vez que me siento un ser agradecido por estar en ese lugar para tener la vista que tengo.

Mientras cruzo un par de palabras con otros corredores en el puesto del Cerro Pochoco, entiendo que se viene una larga bajada por camino vehicular de tierra para luego llegar a Ñilhue, curiosamente este es un trayecto de descanso, al ser camino la ruta se hace “sola” no debes ponerle mucha cabeza, solo rodar. Una vez cruzado el puente Ñilhue subimos hasta el desvio a Las Varas, camino serpenteante que me recuerda la ruta del Santuario de la Naturaleza usado en las antiguas versiones del EC, consumo un gel y el trayecto se me hace bastante rápido, no sé si lo iba, al menos, mentalmente sí. De un momento a otro ya me encuentro con puesto de abastecimiento de Las Varas, me doy cuenta que estoy solo a 7k de la mitad de esta aventura, el tiempo me acomoda y está dentro de mis expectativas, envío un mensaje de texto para avisar que estaré pronto por allá.

Nuevamente rutas re-corridas, entrada muy agradable al campamento base de la carrera, rostros queridos me esperan y colaboran en la asistencia, cambio de ropa, zapatillas, rehidratación con cerveza, pastas, conversar y descansar. Ojo, la carrera todavía no comenzaba. 

arrow03 Fotografías de Paolo Avila | paolofotoswolf@gmail.com | +569 8730 4454

arrow03 Galería de fotos TNF Endurance Challenge [Album 1]

arrow03 Galería de fotos TNF Endurance Challenge [Album 2]

Arriba

468 ad

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.