Cortina Trail desde las Dolomitas

Recibí la invitación para cubrir Lavaredo Ultra Trail, mientras andaba en Camino de Santiago, y no lo dude, referencias tenía la de Moisés Jiménez que 2 años atrás tuvo su paso por evento y me había contado del ambiente. Considerando que desde el 1 al 16 de junio estaría enfocado en el Camino de Compostela con la friolera de 800k, pensé que sería bueno correr la distancia intermedia (48k), tenía súper claro que no podría correrlos tan fresco, pero creía que era necesario hacerlos para hablar de la carrera en y desde.
Cortina Trail, larga a las 8 de la mañana y tengo claro, que no tendré lluvia, solo en las tardes la lluvia se deja caer en Cortina D’ Ampezzo y creo que podré hacer unas 7 horas cómodo en el circuito. Solo tuve 2 trotes muy cortos post España y la verdad sé que no estoy recuperado, pero en el camino se irá arreglando la carga.
Luego de una emotiva largada, donde pasas por el corazón del pueblo y todo el público se vuelva a ese perímetro es impresionante, para meterte al bosque pasan 3 kilómetros y me dedico a mirar a los corredores, todos muy concentrados, miro a Fernanda Maciel, corre con audífonos, pienso que necesita concentrarse. Entramos a un sendero muy curvilíneo y los bastones comienzan a aparecer, lo importante es mantener el ritmo y se logra, viene un primer plano y las vistas del valle se dejan querer por nuestras cámaras, me impresiona que no estoy solo, al menos, 10 corredores avanzan a mi ritmo (no es un gran ritmo, pero en general hay muchos momentos de correr solo).
Las piernas me funcionan, es decir, responden a la exigencia, el músculo aductor me recuerda que necesita más descanso con leves mensajes de agotamiento. El primer puesto de abastecimiento está a los 18k aproximadamente, me prometo tomar el litro obligatorio con que debíamos salir de la partida, los últimos 8k previos al abastecimiento es de mucha quebrada, me siento corriendo a unos 3000 msnm por el tipo de paisaje, hasta ahora opte por cargar agua en los ríos, es bebible.
La carrera es un constante subir y bajar, suena fácil, pero no, siento como cada uno de mis músculos va apagando su interruptor y se ponen en modo stanby, llegó al 25k y me encuentro con un puesto de abastecimiento maravilloso, comidas dulces y saladas para elegir, líquidos, y se supone podrías tener tu dropbag también, pero creo que para esta distancia ni se justifica, no sentí que debía cambiar algo o incorporar algo de un dropbag. Llevo unos 2 geles consumidos y aprovechó de comer quesos, salames y unos vasos de Coca-cola, quede con la panza muy pesada!
Nuevamente comienza una subida muy demandante, mi tiempo del kilómetro 30, es de unos 25 minutos, tengo las piernas muy cansadas, me acuerdo de Compostella, la causa obvia de que mis piernas ni me estén respondiendo, llegó al puesto de abastecimiento, un refugio con vistas maravillosas, solo falta quedarse, pedir una cerveza y mirar como los demás corren, eso lo pienso, no lo hago, me tomo un té tibio, me siento un momento a pensar si me quedo o no y comienzo mi bajada caminando ,mientras varios me pasan corriendo en esa bajada, yo camino, no puedo correr, me cuestiono si debo volver. Veo el camino que debo seguir y es bordear la montaña por un sendero ascendente, nada complicado al parecer, bueno, en ese tramo, me detuve otras 3 veces y vomite 2. Ya estaba demasiado lejos del abastecimiento para volver, pensaré lo que me queda para el siguiente puesto si me quedo.
A 16k de la meta aparece el siguiente puesto, más gente en el mismo, puesto medico, fotógrafos, ciclistas, en este es más fácil llegar en vehículo, por eso la cantidad de gente. Me digo quedan solo 16k, seguiré, pienso que incluso caminando no debería llegar último o peor que me cortaran! Nueva bajada y nueva subida, pienso que si es la última y no, faltaba otra.
Llegó al último puesto de abastecimiento, a 9k de la meta, una laguna exquisita que da para quedarse a nadar o solo tirarse y esperar que el cuerpo se refresque. Mis bajadas son muy penosas y todos me pasan como ciervos del monte, los siguientes 6k serán bajada pura y dura, debo dar el paso a otros cada vez, veo el tiempo transcurrido y ya pasaron las 7 horas que pensaba hacer en el total. Los últimos 3k aproximadamente son de calle, pues comienza el ingreso al pueblo. Acá mi músculos no me duelen en plano y subida no presentan problemas, decido correr, y comienzo a pasar a corredores, llegó a un puesto que claramente fue montado por los vecinos, me tomo 2 vasos de Birra y continuó, creo haber pasado a unos 10 corredores, entro a la misma calle por donde salí 8 horas antes, estoy mu emocionado, recordé mis primeros ultras, eso donde te duele todo, pienso que al cruzar la meta me iré directo a los masajes, y tendré que poner un cinturón en los dientes para aguantar el dolor de las piernas.
Cruzó la meta demasiado feliz, más aún al saber que tendré mi chaqueta de finisher! Enzo y Carolina me esperan, yo extasiado resumiendo les todo en 5 minutos, pido una cerveza, me siento y siento tarea cumplida en Lavaredo Ultra Trail.

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