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Correr con causa

Damos comienzo a una sección muy esperada, historias del proceso de entrenamiento de personas reales, será la historia de su primera vez, esa que nunca se olvida, la que entrenas como nunca.

Gabriela Dallagnol es brasileña y modelo de la agencia Elite e irá por primera vez por un 21k en Maratón de Santiago, te invitamos a seguirla en su post semanal contándonos su experiencia de entrenamiento para su objetivo el próximo 3 de abril.

Comencé a correr hace seis años, justo al inicio de mi carrera como modelo. Si bien mi genética y edad fueron de gran ayuda en un principio, hoy es parte de mi rutina diaria como profesional. Más que verme, siempre busco la manera de sentirme bien. Por este motivo, mis corridas fueron una efectiva terapia contra la ansiedad que me generaba estar lejos de mi familia y amigos. La carrera de modelo es maravillosa, pero también hay que realizar grandes esfuerzos en el ámbito emocional.

La principal razón por la que acepté el desafío de correr por la Fundación Umano* se manifestó de inmediato en mi primer día de entrenamiento. Ver tanta pureza en la mirada de Matías me motivó a dar lo mejor de mí. Es increíble la energía que puede transmitir un niño con su mirada y un gesto amable. Apenas comencé a entrenar, lo vi corriendo y sentí que juntos iniciábamos el mismo camino.

Los intervalos en velocidad marcaron la tónica del primer entrenamiento. Una hora en total de este tipo de ejercicios y luego un trabajo recuperativo. Las sonrisas, las bromas y ver que tanta gente estaba en la misma sintonía, me ayudó a no desistir. El primer paso ya estaba dado.

Quince horas de trabajo para un comercial de TV y un entrenamiento de pesas con mi personal trainer, Fernando Atal, marcaron la previa de la segunda jornada.

Con el cuerpo aún resentido por el día anterior, cumplí religiosamente el horario de llegada a los pies del cerro Manquehue para el segundo entrenamiento. Quince kilómetros de corrida a una intensidad de 85% dejaron huellas en mis piernas. Un repentino calambre atacó mi pantorrilla derecha, causando un intenso dolor y un sentimiento de culpa por no haberle hecho caso a Benjamín, nuestro entrenador de turno.

Fue entonces cuando me entregué al increíble trabajo de Jake Black, quiropráctico de nacionalidad estadounidense que me recomendó un amigo. Bastaron solo 10 minutos de terapia y ya me sentí como nueva. Aprendí la lección de siempre elongar antes y después del entrenamiento y ya me encuentro lista para la siguiente batalla.

*Fundación Umano

No sé si alguna vez escucharon la frase “la diferencia se vive”, eso es lo que nosotros como familia hacemos todos los días. Esto es parte de nuestras vidas. Somos padres de 3 niños, Matías de 14, maría Trinidad de 11 y Benito de 5 años, del cual el mayor, nuestro Maluco, como todo el mundo le dice está en situación de discapacidad.

Como Familia este recorrido no siempre ha sido fácil, sin embargo el deporte ha sido nuestro gran aliado. No solo somos una familia que lo practique, vamos más allá de lo que el deporte nos otorga. Somos unos convencidos que el deporte es un recurso de superación.

Es por eso que nace la idea que generar un espacio en donde los chicos (a) en condiciones parecidas puedan participar y aprovechar esta herramienta. Fundación Umano, le pusimos y no es una casualidad que sea sin la H, al contrario lo hicimos intencionado, demostrando desde el lenguaje escrito que las diferencias no importan, al contrario tenemos que aprender a enriquecernos desde ellas, para lograr ser una Sociedad con mayor con ciencia inclusiva. 

Gabriela Dallagnol
Instagram: @gabidall

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