Columbia Snow Challenge; Dejar fluir

IMG_3872Las nubes grises son una espesa cortina sobre las cumbres blancas de Valle Nevado. El Columbia Challenge nos espera en su 7ª edición: 4 son las disciplinas que se disputarán durante los próximos 2 días, hoy se inaugura el evento con Snow Marathon (uphill + bajada en tabla/ski) y Snow Running (running). La elección de distancias en esta última modalidad es mezquina, 4 o 7km un fácil engaño para cualquier corredor de fondo; decido lanzarme (por el segundo año consecutivo) en la distancia más larga y se que no me arrepentiré!
Una entrega de kit poco fluida hace que la largada se atrase en 1 hora, poco importa porque el ‘campamento base’ del evento está bien abastecido de comida, fruta y bebidas calientes; se prevé nieve para esta tarde pero el cielo parece ser un espectador más y espera paciente nuestra largada. Hay muchas caras nuevas, aquí se mezclan runners, trailrunners, esquiadores y riders: siento que no pertenezco a este ambiente de montaña, no sé absolutamente nada de ski o snowboard y me siento una mosca blanca entre tablas, antiparras y chaquetones XXL. Vuelvo a mi concentración y me preparo para los 7k más entretenidos que he corrido(fueron un poco menos en realidad), decido largar con bastones, unas zapatillas con grip agresivo y mochila de hidratación, esta última simplemente para llevar algo de azúcar y líquido para paliar eventuales efectos de ‘puna’ ya que estamos corriendo por arriba de los 3000mtsnm.
La largada única para aIMG_3886mbas disciplinas: somos todos torpes entre choque de bastones, resbaladas y hundimientos en una nieve tan honda que se tiñe de turquesa en su profundidad. Aunque la superficie esté bastante sólida y compacta, es imposible agarrar un ritmo: los pies se hunden, el cuerpo es totalmente inestable y mis bastones se quedan atrapados en las zonas más blandas. Sé que será difícil solamente la primera vuelta, el paso de los demás competidores compactará el piso: me siento incomoda, torpe, no entiendo si estoy corriendo o caminando…comienza una bajada y a gran zancadas nos vamos cerro abajo y..puff!! Sin darme cuenta me caigo, o mejor dicho, mis rodillas se doblan bajo el enorme esfuerzo y quedo sentada en el piso: rica la sensación de la nieve que refresca mis piernas, casi casi me quedo así. Me levanto, la pendiente se hace más pronunciada: miro hacia abajo y una escena ridiculísima casi apocalíptica me sube el ánimo: todos, y digo TODOS los corredores se están cayendo, resbalando, rodando, poto-esquiando en esta bajada deliciosa!! Trato de pelear con el desnivel enganchando bastones y toperoles pero a la segunda caída me doy por vencida y me dejo deslizar hacia abajo: somos niños jugando, gritamos, nos reímos, ya no existe competencia, somos actores de la mejor escena tragicómica. Todo lo que sube, baja…y desafortundamente la ley se aplica al revés también. Comienzan subidas largas y corta-piernas, el jadeo es pesado y ya la calza larga y los guantes están empapados de sudor. Las punteras se ven a lo lejos, corriendo a un ritmo asesino dejando atrás (y en vergüenza) muchos hombres ‘buenos’: me pregunto como lo hacen, son unos tractores que no paran. Eso me permite relajar mi carrera, pensar simplemente en mantener mi posición pero sobre todo tratar de no apunarme y irme ‘a palida’. Los check point son una excelente excusa para descansar y retomar oxígeno, se crea una pequeña fila ya que los encargados de control nos deben marcar una tarjeta con el número del PC que estamos pasando: todos son buena onda, nos animan, se preocupan por nosotros, se ríen con nosotros.
IMG_3899Estamos a punto de comenzar la segunda vuelta (el circuito marca una suerte de 8) y yo estoy ansiosa por volver a la bajada-resbalin. Esta vez ni intento oponerme a ella y me lanzo abajo de traste: esa es mi felicidad, grito, levanto mis bastones y empujo, para ir más rápido aún!! Con un sprint desesperado cruzaré la meta séptima bajo los primeros copos de nieve y con una sonrisa grande como todas estas montañas…Fue lindo ver runners comunes y corrientes aventurarse en algo nuevo, algo único que requiere un espíritu positivo y una buena dosis de auto-ironía: al Columbia Snow Challenge no se viene a competir, se viene a disfrutar!

Paola Castelvecchio

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