Chilenas Líderes en Obesidad

Hace un par de días la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO), señaló a Chile como el país con el índice de obesidad más alto de Sudamérica en mujeres (31% de la población femenina mayor de 18 años la presenta). El estudio de carácter internacional detalla además que los niveles de obesidad en hombres chilenos mayores de 18 años alcanzan el 24,9%, ocupando el segundo lugar dentro de Sudamérica.

Entonces nos abocamos a buscar respuestas a las preguntas que nos nacieron, dimos con Jorge Peña, M.Sc. Director de la Escuela de Nutrición y Dietética (Universidad Central de Chile) y nos respondió.

1) Al parecer, no nos cae por sorpresa los datos recién publicados por los organismos internacionales en torno a que somos un “país obeso”. Nuestros hábitos alimentarios son muy del primer mundo, respecto a la región, ¿de qué manera afectó este fenómeno de cambio de consumo los últimos 20 años en Chile?

En los últimos 30 años, Chile ha experimentado cambios significativos en sus hábitos alimentarios, lamentablemente estos cambios han sido para peor. Hemos pasado de una alimentación tradicional casera a un tipo de alimentación rápida no saludable y por rápida no sólo incluyó a la alimentación comercial, sino también a aquella que podemos preparar rápidamente en el poco tiempo que tenemos (arroz, fideos, etc.). Paralelamente, pasamos de hacer 4 comidas al día a 2 ó 3 comidas diarias, dejamos de desayunar y desplazamos la once a un horario nocturno, lo que es muy malo porque alteramos nuestros relojes biológicos que mantienen saludable al organismo. De igual forma, disminuimos nuestro consumo de frutas, verduras y pescado, privandonos de vitaminas, minerales y compuestos bioactivos presentes en estos alimentos y que son necesarios para mantener la salud. Hoy comemos una alimentación rica en grasas saturadas, azúcares refinados, sodio y altos en calorías, los cuales están disponibles en cualquier parte a un costo accesible para la mayoría de la población chilena. Es sabido el dañino efecto que tiene este tipo de alimentación en la salud.

A estos cambios en los hábitos alimentarios, se ha sumado además la inclusión de la mujer al trabajo fuera del hogar, como una necesidad personal y para complementar la renta familiar. Esto ha significado que la mujer se ve expuesta a largas jornadas laborales, generalmente con largos tiempos de desplazamiento entre el trabajo y el hogar, lo que les deja muy poco tiempo y energía para cocinar algo saludable cuando regresan por las noches y se opta por lo rápido y fácil o simplemente por la compra de alimentación preparada comercialmente. También se aprecia una falta de compromiso familiar en estas tareas.

Los cambios en la población chilena en su estilo de vida y la accesibilidad a las nuevas tecnologías han jugado un importante rol en nuestra disminución en la actividad física.

En síntesis, hemos estado haciendo mal las cosas durante muchos años y lamentablemente los esfuerzos gubernamentales no han mostrado una consistencia a través del tiempo en estrategias permanentes de promoción de la salud y prevención de las enfermedades asociadas a la malnutrición por exceso. En este sentido, se hace esencial la participación y prioritaria de los nutricionistas en el sistema de educación chilena para realizar educación alimentaria a la comunidad escolar y familias.

2)Fuimos súper exitosos en erradicar la desnutrición hace unas 3 décadas, pero nos fuimos al extremo opuesto, ¿Es el deporte, en cuanto hábito de salud, el factor que nos falta para ser personas más sanas?.

El deporte es un factor muy importante, pero no por sí solo. La disminución del sedentarismo se puede lograr promoviendo la actividad física en forma transversal, desde los colegios hasta los trabajos. Pero la actividad física en personas obesas debe ser médicamente evaluada para identificar riesgos potenciales asociados con su condición de obesidad. No hacerlo sería irresponsable. Un programa de actividad física de progresión gradual de baja intensidad y de duración variable y progresiva es lo más recomendable. Hay que recordar que el exceso de peso conlleva riesgo de lesiones cuando se realiza actividad física sin supervisión profesional.

3) De acuerdo a lo anterior, ¿Cómo estas personas, pueden lograr perder el peso y tener un peso adecuado a su estatura edad? ¿Es estrictamente necesario un plan nutricional?

Para perder peso y mantenerse en esa condición a través del tiempo, se debe necesariamente realizar un plan nutricional diseñado específicamente para cada persona, pero el enfoque debe ser integral y el tratamiento realizado por un equipo médico-nutricional calificado. Sin embargo, los cambios en el estilo de vida, el ordenamiento de los horarios de comidas, realizar horas de sueño suficientes y modificar la alimentación a una similar a la dieta mediterránea son esenciales para lograr bajar de peso y mantenerse en esa condición.

4) ¿Sirve cambiar comidas por suplementos alimenticios que están tan de moda hoy?

Definitivamente no, no sirven los suplementos alimenticios, ni los batidos, ni los zumos de tal o cual vegetal o fruta exótica, ni los preparados comerciales ofrecidos para bajar de peso. Ninguno de estos productos posee evidencias clínicas de su efectividad en el manejo de la obesidad.

5) Entre que comienzo con un plan nutricional y vea los cambios en mi cuerpo, ¿Cuánto debo esperar? ¿Afecta este periodo de espera para ver resultados la deserción de estos planes?

Los cambios en el peso corporal con una dieta específicamente diseñada para cada sujeto, ordenado los horarios de comidas y con un nivel de actividad física adecuada, permite perder cerca de 3kg de peso mensualmente, Esto puede significar que en tres meses se puede perder casi 10 kg sólo siendo sistemático y consistente con el tratamiento. Para evitar la deserción del tratamiento, se debe explicar al paciente las expectativas reales y considerar siempre que cada persona es diferente y única por lo que su respuesta también es relativa y depende también de otros factores, por lo que se requiere un tratamiento realizado por un médico o nutricionista especializados. Pacientes desinformados de su tratamiento y con una consejería nutricional deficiente es posible que deserten.

6) ¿Es el correr la mejor forma de perder peso, si es que esa es la motivación de una persona para motivarse a hacer deporte?

Correr no es la mejor opción para una persona obesa, ya que muchos de ellos no están en condiciones de hacerlo y esto puede traer consecuencias peores tales como lesiones de diversa naturaleza, complicaciones cardiovasculares, depresión y dolor físico.

Lo ideal es realizar una actividad física de baja intensidad de unos 20 a 30 minutos diarios (la caminata a paso vivo o bicicleta) de acuerdo con la valoración realizada por un médico en relación con el tipo de actividad que puede realizar cada persona según su condición. La natación resulta muy útil en personas obesas, adultos mayores y con dolencias articulares (artrosis, hernias lumbares, etc.).

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