Anemia; Un mal Silencioso en el Corredor

anemia2La anemia es una condición que puede presentarse tanto en población sedentaria como en deportistas, siendo principalmente una consecuencia por pérdidas abundantes de sangre o mala alimentación. Sin embargo, recientes estudios han revelado que la prevalencia en deportistas parece ser mayor, siendo la causa la misma exigencia en el deporte. Acá te contamos el por qué de esto y cómo podemos prevenirlo.

La gran demanda energética que experimentan los deportistas, más aun en quienes realizan actividades de alta resistencia, exige al cuerpo humano adaptarse a tal requerimiento especialmente en lo que respecta al transporte y utilización del oxígeno. Esta adaptación al entrenamiento de resistencia se traduce en un aumento del volumen plasmático circulante (sangre) y de la masa de los glóbulos rojos, que junto a la molécula hemoglobina inserta en ellos, son los encargados del transporte de oxígeno de los pulmones al resto de los tejidos.

Es importante destacar que para un eficiente transporte de oxígeno, la hemoglobina de los glóbulos rojos depende de la presencia del micronutriente hierro en su núcleo central. Sin hierro, no se fabrica hemoglobina, y tampoco se fabrica la molécula mioglobina que almacena oxígeno en el músculo, siendo esencial para aumentar la biodisponibilidad del oxígeno a nivel muscular en el ejercicio. Por lo tanto, el consumo de alimentos alto en hierro es fundamental, ya que sin ese micronutriente no solo el transporte de oxígeno es deficiente, si no que además se altera la regeneración muscular y la adaptación metabólica post-ejercicio.

Una deficiencia de hierro es la causa más frecuente que puede provocar anemia, comúnmente conocida como anemia ferropénica, siendo en general consecuencia de una ingesta inadecuada de alimentos ricos en hierro, problemas en la absorción a nivel gastrointestinal o pérdidas crónicas de sangre. Sin embargo, nuevos estudios han descrito que atletas o personas que realizan ejercicios de alta resistencia, y principalmente en mujeres por el ciclo menstrual, tienen mayor riesgo de un desbalance de este micronutriente. Este desbalance se genera debido al aumento de la demanda, ya que se requiere mayor producción de hemoglobina para los glóbulos rojos y mioglobina (sobretodo porque aumenta la regeneración muscular), y en vez de satisfacer esta necesidad se produce contrariamente una mayor pérdida de hierro . Las principales causas de ésta pérdida en deportistas son:

DSC008281) Por hemólisis o rompimiento de los glóbulos rojos al aumentar el gasto cardiaco y por rompimiento de vasos sanguíneos del pie debido al impacto en cada zancada.

2) Por sudoración excesiva frente a periodos prolongados de deshidratación.

3) Por sangrado intestinal oculto debido a la isquemia (disminución de flujo sanguíneo en esa zona que además dificulta la absorción del hierro).

Y como consecuencia frente a la falta de hierro, y por ende al déficit de hemoglobina, glóbulos rojos y mioglobina, el cuerpo aumenta el gasto cardiaco provocando síntomas de fatiga muscular durante el ejercicio, cansancio mental y desmotivación, pérdida de apetito, deterioro en la capacidad de recuperación, inadecuada regeneración muscular y adaptación metabólica por lo que la mejora del rendimiento es nulo. Si la anemia es severa, el tratamiento puede ser transfusión sanguínea e inyección intravenosa de hierro, si se presenta una anemia moderada o leve bastará con suplementación y para todos los casos una modificación de la dieta. Una vez tratada la anemia, será necesario siempre prevenirla consumiendo alimentos ricos en hierro, más aun si continuas con una elevada carga en el entrenamiento.

DSC07107¿Cómo prevenir la anemia ferropénica? Debido a que los deportistas están más predispuestos a padecer este cuadro, comparado con personas sedentarias, es necesario prevenirlo a través del consumo de alimentos ricos en hierro. Existen dos tipos de hierro, el hierro hemo que es exclusivo de origen animal (carnes de vacuno, cerdo o ave, subproductos como el hígado, pescados y mariscos) , y el no-hemo de origen tanto animal como vegetal (mayormente en legumbres, semillas de calabaza, maní, sésamo negro, betarraga y quinoa). Cabe destacar que el hierro hemo es mejor absorbido que el no-hemo que posee baja tasa de absorción y a su vez dependen de factores que mejoran la asimilación o la empeoran. Es por ello que es fundamental complementar la dieta con alimentos que mejoran la biodisponibilidad del hierro no-hemo incorporando alimentos ricos en vitamina C (naranja, limón, kiwi y tomate) y vitamina A (zanahoria, pimentón y lechuga). Cabe destacar que para la síntesis de glóbulos rojos también es bueno incorporar alimentos fortificados en ácido fólico y complejo de vitamina B. Sin embargo se debe tener cuidado con el consumo de alimentos que inhiben la absorción de hierro; como los que contienen polifenoles (té, café, cacao, yerba mate y vino tinto), fitatos que están presentes en alimentos ricos en fibra (avena, salvado de trigo y maíz), taninos (uvas rojas, arándanos, frambuesas y moras), del calcio que se encuentra mayormente en lácteos y del huevo (la yema y la clara presentan proteínas que se unen al hierro y evitan su absorción). Esto no quiere decir que se restrinjan de la dieta, todo es posible consumirlo de forma moderada y si solo se incorpora entre comidas y no junto a ellas.

En conclusión, si eres deportista y más aun de alta resistencia, puedes estar predispuesto a padecer anemia por falta de hierro. Lamentablemente, los síntomas podrían evidenciarse muy tarde ya que el entrenamiento acumulativo y con elevada carga generará un agotamiento progresivo del hierro sin que lo notes. Pero ojo con las señales descritas anteriormente, el cuerpo es muy inteligente y si hay fatiga, desmotivación y falta de buenos resultados a pesar del entrenamiento será bueno evaluarse y acudir al médico. Prevenir es mejor que lamentar, y la mejor manera es realizarse chequeos periódicos, un simple examen de sangre permite detectarlo, y jamás automedicarse ni tomar suplementos si es que tu médico no te lo recomienda. Que este silencioso mal no te afecte, cuida tu alimentación y entrenamiento, ya que el hierro es tu mejor aliado para que tu cuerpo rinda al máximo!

Alejandra A. Hernández Villanueva,
Bioquímica, Estudiante Doctorado en Ciencias Médicas UC
Docente Facultad Ciencias de la Salud UCEN

anhernan@uc.cl

Deportista

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1 Comment

  1. Hola, su artículo es muy interesante, yo trabajo y estudio ase un par de años, jamás me e echo algún examen de sangre o algo, pero me e dado cuenta que mi intelecto y motivación por los estudios disminuye mucho, no puedo quitarme el sueño, ase más de un año, esto podría ser anemia?

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